Con motivo de la conmemoración de los 20 años de su programa de Diseño de Modas, la Universidad Autónoma del Caribe abrirá, a partir del 27 de septiembre, la Cátedra Amalín de Hazbún, cuyo lanzamiento se realiza hoy a las 7:00 p.m., en el Club ABC.
Este espacio académico, además de ser un homenaje a la Aguja de Oro de Colombia, busca ser también un motivo de inspiración para los estudiantes de la facultad de arquitectura, arte y diseño de la institución, tal como lo indica Astrid Barrios, directora del programa de Diseño de Modas. 'Para los estudiantes contar con la cátedra va a afianzar su espíritu de emprendimiento, para que tengan un pensamiento de ser creadores más allá del aula de clases'.
Además de haber sido la primera directora del programa de Diseño de Modas, Amalín de Hazbún cuenta con cerca de 45 años de experiencia en el ámbito de la moda y alta costura, la cual espera poder compartir con los jóvenes universitarios que buscan iniciarse en el diseño y la confección de prendas que reflejen la esencia y creatividad del Caribe. 'He notado que hay mucho más interés ahora en esta carrera y yo siempre he recalcado que esta ciudad tiene mucha gente creativa. Uno se asombra de ver todo lo que la juventud de hoy hace', manifestó la diseñadora, quien también considera esta cátedra como la forma ideal de regresarle a Barranquilla algo de lo mucho que le ha entregado a ella, así mismo, se declaró comprometida a trabajar con mayor empeño dado el reconocimiento que se le realiza, 'pienso que este homenaje me compromete a hacer de mi trabajo algo fructífero y seguir haciéndolo como hasta ahora, con mucha pasión y amor, porque lo que se hace con estos dos ingredientes tiene que salir bien'.
Este proyecto dirigido a los universitarios, será asesorado por su hija, la diseñadora Judy Hazbún, quien aclaró que durante las tres fases de creación, producción y presentación que componen esta cátedra, ella y su madre no van 'a dictar clases', ya que buscan darles un acercamiento más práctico a los estudiantes para complementar sus conocimientos. 'Vamos a sacarlos de las aulas, vamos a llevarlos a los lugares de producción, los trabajos serán prendas que se comercializarán, ya que al final tendrán que mostrar sus talentos y serán medidos por el consumidor'.
Judy espera que mediante este espacio académico, los alumnos 'dejen el miedo atrás', esto con la finalidad de que cada uno de los asistentes desarrolle sus habilidades. 'La idea es rescatar la capacidad que tiene cada barranquillero creativo de poder desarrollar su potencial a su favor', explicó la ahora asesora del programa de Diseño.


