Compartir:

El Festival de la Leyenda Vallenata cada año coge más fuerza e importancia, convirtiéndose no solo en un atractivo para los colombianos, sino para muchos extranjeros que se dejan seducir por las notas del acordeón. La versión número 45 que finaliza hoy con la elección del Rey Vallenato no fue la excepción.

José Hernando Arias, procedente de Londres, es un vivo ejemplo de la magia de este ritmo colombiano. Desde que tenía 11 años nació su amor por el acordeón, cuando vio tocar a Lisandro Mesa en un encuentro cultural que realizaron en su país.

José, hijo de padres vallecaucanos que hace 35 años llegaron a Londres, aprendió a ejecutar este instrumento viendo videos por Youtube, seguidamente tomó clases con varios maestros, entre ellos Egidio Cuadrado. Este año llegó a Valledupar para participar en la categoría aficionado, donde tuvo una destaca actuación, aunque no le alcanzó para coronarse rey.

Asimismo, un monteriano que desde los ochos años vive en Montreal, Canadá es el vivo ejemplo de aquel dicho que dice: la sangre llama. A pesar de ser un exitoso ingeniero de sonido y diseñador gráfico en Montreal, Alejandro Echeverry decidió regresar a Colombia. “Sentí que debía buscar mis raíces en Colombia y seguir ese amor que siento por las letras vallenatas”, expresó Alejandro.

El primero de marzo de este año llegó a Valledupar y está recibiendo clases en la Academia de Andrés ‘El Turco’ Gil, quien se ha convertido en un gran apoyo para él. Ese amor por el vallenato lo ha llevado a componer y por eso tomó la decisión de participar en el concurso de canción inédita con el tema ‘Quisiera ser vallenato’, con la que se ubicó entre los 25 mejores.

Aprendió español gracias al vallenato

El alemán Jannick Bernd Schüter aprendió a hablar a español escuchando las canciones de Rafael Escalona y Calixto Ochoa. De hecho, llegó a Valledupar con la intención de conocer al maestro Ochoa, el gran homenajeado del Festival Vallenato 2012. “No me puedo ir de Valledupar sin conocer al maestro Calixto, me considero un seguidor de sus canciones”, expresó el joven de 23 años, con un acento confuso y ayudado con la traducción de un amigo.

Por Brenda Romero

jannik_bernd_-_aleman_2ok.jpg