Sin embargo, entre las dudas y los cambios radicales en el mercado laboral, existe una certeza: hay una profesión que, por su naturaleza intrínseca y su complejidad emocional e intelectual, parece estar a salvo de ser reemplazada por máquinas. Los participantes, cuyas identidades se mantuvieron en secreto para proteger sus carreras, se sumergieron en sesiones de escritura cómica asistida por IA, evaluaron la utilidad de estas herramientas y discutieron las implicaciones éticas de su uso.