La destitución se registró a menos de dos meses de las elecciones generales.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Legislativo peruano resolvió sacar del poder a Jerí por las investigaciones abiertas en su contra por las reuniones semiclandestinas que mantuvo con empresarios chinos contratistas del Ejecutivo y por presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias con las que se reunió previamente.
La primera votación, sustentada por la diputada de izquierda Ruth Luque, afirmó que Jerí ha protagonizado “actos escandalosos que la ciudadanía no puede tolerar”, en relación a las reuniones que el mandatario mantuvo con empresarios chinos, y también por las supuestas contrataciones irregulares de funcionarias.
También propuso trasladar la capital de Perú a la región andina de Junín, situada en el centro del país.
La medida rige desde este 24 de diciembre.