Un paraíso natural, lejos del ruido y en un rincón del Caribe. Así es Isla Fuerte, un destino ideal para los amantes de la naturaleza y los ecosistemas de Colombia.
Por estas y muchas otras razones, este recóndito lugar de apenas 3 km² y cerca de 3.000 habitantes ubicado en las costas de Moñitos y San Bernardo del Viento, en Córdoba, se ha convertido en una joya de la región, especialmente por su turismo sostenible y potencializador de la economía local.
Por esto, la Vitrina Turística 2026 de ANATO, el evento más importante del sector turismo en Colombia, es la ventana ideal para visibilizar los destinos que están pisando fuerte en Colombia, no solo para visitantes nacionales sino también internacionales.
La Playita se ha convertido en ese referente nacional e internacional para quienes buscan tranquilidad, armonía, naturaleza, descanso, comodidad y muchos atractivos más. No es solo un hotel, es un referente de la región Caribe y una joya que conserva la identidad local y protege el ecosistema para promover un turismo sostenible y responsable.

En diálogo con EL HERALDO, Hans F. Heins, gerente de La Playita Isla Fuerte, sostuvo que precisamente Anato es un “espacio muy importante no solo para dar a conocer los destinos que ya existen, sino tener la oportunidad de uno como destino emergente estar a la par con lugares que hoy en día están consolidados(...) el propósito no solo es hacer una oferta turística de Isla Fuerte sino que también tú te puedas conectar con los otros destinos que existen en el departamento de Córdoba y ahí en la articulación es cuando tú generas lo que siempre te han dicho: que un palito es débil pero cuando tú pones muchos palitos en la mano pues empieza a ser mucho más fuerte”.
El diferencial de Isla Fuerte comparado con destinos similares como Isla del Rosario, Isla Múcura o Isla Barú, “el principal factor diferencial que tenemos es la oferta cultural y la oferta ambiental que se tiene dentro de la isla. Porque al final nuestro destino turístico es la isla per se, no es el hotel. Y eso es lo que pasa en muchas de las islas de Colombia. que ofrecen el hotel con sus instalaciones, con sus piscinas, con sus habitaciones, con sus restaurantes, pero al final no están ofreciendo ninguna experiencia turística inmersiva en el que la persona sienta que de verdad vivió una isla”, puntualizó.
Identidad local y autenticidad isleña
El talento local de la isla es el componente clave de la oferta turística del destino. De hecho se destaca por su impacto social: más del 85% de su equipo es talento local, generando más de 50 empleos directos y consolidándose como la principal fuente de empleo turístico en la isla.

Al respecto, Heins puntualizó: “Nosotros nos enfocamos mucho en el desarrollo cultural. Tenemos clases de champeta, tenemos clases de baile, clases de macramén, tenemos actividades ambientales en conjunto con la comunidad que incluimos al turista para que haga parte de ellas, como la siembra de corales, como la siembra de manglares (...) Les hemos llevado a ofrecer un servicio óptimo al cliente sin perder lo que yo digo siempre que es la sabrosura caribeña o la sabrosura isleña”.
Turismo sostenible
Uno de los retos más grandes es conservar el ecosistema, por ello Heins insiste en que “lo que nosotros queremos incentivar en el turista es esa iniciativa de que cuando tú llegues a un lugar, de verdad haya una intención o una iniciativa tuya de dejar cosas positivas en ese lugar(...) cuando tú ves la cultura y cuando tú ves al ambiente de la isla como una riqueza turística, tú primero la cuidas, segundo la regeneras y tercero incentivas a que el turista también se enamore de ella para que sea parte de ese valor agregado que hay, no destruirla sino aprovecharla también para que el turista se termine enamorando”.
Precisamente, su modelo integra proyectos ambientales y sociales de alto impacto como:
- Corales Sin Fronteras: siembra de corales para la recuperación de ecosistemas marinos.
- Nidos de Vida: conservación de tortugas marinas junto a pescadores locales.
- Producción de adoquines con plástico reciclado y reciclaje de vidrio para construcción.
- Enseñanza de inglés a jóvenes de la comunidad.
- Apoyo a Strong Island, escuela de arte para niños y jóvenes.
- Centro de emprendimiento para impulsar nuevas oportunidades económicas en la isla.
“Llevamos 150 tortugas salvadas(...) Tenemos un proyecto también que se llama Corales sin Frontera, que es justamente la siembra de corales y la regeneración de los espacios coralinos de la isla. Tenemos otro proyecto que se llama Reconectando Sonrisas, que básicamente es la limpieza y recolección de basura alrededor de la isla”, agregó.
Por esto es que cada vez se enamoran más de estas joyas distintos visitantes extranjeros, especialmente de Alemania, Holanda y Francia.
Proyecciones para 2026
Desde 2016, La Playita se ha convertido en epicentro del turismo sostenible en la isla. Con 23 habitaciones y capacidad para 76 huéspedes, el hotel recibió en el último año más de 4.000 huéspedes y alrededor de 15.000 visitantes adicionales que disfrutan de su restaurante, su bar frente al mar y su oferta de actividades
“Tras toda esta problemática ambiental que hubo en Córdoba y en general en toda la costa de Caribe, 2026 pintaba como un año de récords, pero febrero fue como un freno de mano que tuvimos que reconsiderar las cosas y estamos muy a la expectativa de llegar al 50% de ocupación mensual promedio (...) este va a ser como el año para que ya rompa un poquito y logre empezar a posicionarse al lado de los destinos que ya están consolidados”.
Por último concluyó que lo que referencia Isla Fuerte es que las perasonas vivirán una experiencia auténtica isleña: “Muy pocas islas a nivel mundial de verdad te regalan una experiencia que tú sientas que estás conviviendo con la isla y nosotros lo hemos logrado. Eso es lo que queremos transmitirle a los turistas que vengan a vivir una experiencia auténtica”.




















