El Heraldo
Sociedad

El parto en uci de Marcela Ulloa tras contraer la covid-19

La periodista, que estaba embarazada, fue intubada tres veces por complicaciones pulmonares por covid-19.

Un milagro. En esto se convirtió Marcela Ulloa Beltrán luego del calvario que tuvo que atravesar tras dar positivo para la covid-19. Días de desesperanza e incertidumbre vivió la mujer bogotana junto a sus seres queridos.

La comunicadora social con más de 20 años de experiencia, ex presentadora de Noticias Caracol, periodista política, y con una amplia participación en otros medios de comunicación a nivel nacional, recientemente ha estremecido al país con su testimonio como sobreviviente al coronavirus.

Sin pensarlo, en pocos días su tranquilidad se fue desvaneciendo al mismo tiempo que su estado de salud

“La ‘nana’ de mi hija (María José) empezó con el malestar, a los dos días mi hija mayor también comenzó con una fiebre alta. A los ocho días ya yo estaba contagiada y pasados cuatro días presenté síntomas como el ahogamiento. Acudí al servicio de urgencias. Ahí se dieron cuenta que ya tenía en proceso un trombo pulmonar, una neumonía avanzada”. Así lo contó Ulloa Beltrán con su voz aun agitada en diálogo con EL HERALDO

Dijo que esto se dio a mediados de mayo. A pocos minutos de conocerse este diagnóstico, el cuerpo médico determinó que debía ser intubada, aunque tuviera 30 semanas de embarazo. Sus bajos niveles de saturación no daban espera. Para ese momento la ocupación de camas uci estaba en el máximo. A raíz de esto, Marcela tuvo que ser trasladada a otro centro asistencial en el que permaneció intubada siete días.

Posteriormente, el personal sanitario se da cuenta que su bebé ya estaba en riesgo debido a que tenía varios días sin moverse en el vientre. La extuban, hacen la cesárea y al terminar la intervención, nuevamente vuelve a ser intubada porque no subían sus niveles de saturación. El 2 de junio su pequeña María Gabriela nació. 

Volvió a estabilizarse, pero el 19 de junio, tuvo una crisis a pesar de que ya había salido de la segunda intubación. Esta fue la última vez que, afortunadamente, requirió de la respiración artificial.
La bogotana sufrió en carne propia los extremos del virus.

Hoy, entre jadeos, pero cargada de entusiasmo cuenta la recuperación que ha tenido hasta el momento. 

Agradece que ella y su familia estén bien. Por suerte, la sintomatología de su hija de cinco años no fue grave. Sin embargo, no deja pasar la ocasión para hacer un llamado a la sociedad. 

“Yo le diría a las personas que esto no es un juego, que esto no es un virus que ataca a una persona en especial. Hay muchos que creen que nunca les va a tocar una situación como esta. Yo lo viví, y tuve la mala fortuna de ver cómo fallecía gente en la unidad de cuidados intensivos una tras otra”. 

Las oraciones de su familia, amigos y colegas tuvieron su respuesta. Un testimonio de vida y “un milagro” que termina por tocar la fibra de quienes aun dudan de la existencia de la covid-19. 

Con extrañeza, Ulloa mira hacia atrás y se pregunta en qué falló si llevaba una vida sana. Trotaba a diario y mantenía una alimentación balanceada. Pero lo que vivió le dejó más que claro que el virus no discrimina. 

“Lo que me decían los médicos es que muchas veces el contagio se da en familias enteras. A algunas les afecta muchísimo y es más crítico que a otras”.

En cuanto a las secuelas, sostiene que aún está muy débil. Recientemente inició terapias físicas en una clínica de la capital para poder mantenerse de pie, ya que estuvo más de un mes en uci y nueve días hospitalizada en una habitación sin realizar el más mínimo esfuerzo físico. “Las manos quedan con una especie de movimiento como el párkinson, y el ahogo es permamente”, relata.

En este mismo sentido, envía un fuerte mensaje a las empresas, porque Marcela considera que los directivos no deberían permitir que las mujeres en estado de gestión trabajen de manera presencial. “Sería preferible que optaran por el teletrabajo”.  

Desde el punto de vista médico

El doctor Juan Manuel Anaya, coordinador de la Unidad Post-Covid de la Clínica del Occidente, mencionó que gran parte de los pacientes que han padecido esta enfermedad presentan secuelas como dificultad respiratoria y tos, dolores articulares y fatiga, neuropatía, pérdida de la concentración, trastornos de memoria, pérdida del olfato y el gusto, así como depresión, entre otros.

Otras consecuencias a largo plazo pueden ser cardiovasculares, respiratorias, renales, dermatológicas, neurológicas y psiquiátricas (depresión, ansiedad, cambios de humor). A su vez, se debe saber ejercer un control sobre las emociones, ya que juegan un papel importante.

Tras haber superado el virus no debe bajarse la guardia, incluso se han registrado secuelas en personas asintomáticas. Normalmente es necesaria la rehabilitación y seguimiento de los órganos y sistemas afectados. Mantener una alimentación balanceada también contribuirá con la pronta recuperación de los pacientes.

La invitación del experto es a cuidarse ya que los órganos que se ven involucrados en el proceso, pueden quedar expuestos a otras complicaciones médicas.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.