Lo que comenzó en la creación de un producto para un trabajo de grado terminó en un fenómeno digital. William Rico, un estudiante de Diseño Industrial, de la Universidad Nacional, tenía el objetivo de producir un cortometraje con elementos innovadores y durante el proceso de prueba publicó una microhistoria en sus redes sociales, que sin él esperarlo, atrapó a miles de usuarios.
Y no era para menos, una historia personificada por frutas y verduras que viven momentos de intriga, drama y humor logró conectar desde un primer segundo con los internautas, como si se tratara de una serie de Netflix.
Aunque sus personajes son hechos con inteligencia artificial, la narrativa de este joven oriundo de Sincelejo, Sucre, en su ‘frutinovela’ ha sido exitosa y gracias a esta, dicho formato se hizo viral.
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“Estoy con el trabajo de grado, que de hecho, por eso nacieron las ‘frutinovelas’. Mi trabajo se centra en el desarrollo de un producto diegético, que como tal era producir un corto de un escenario donde existiese un producto que todavía no estaba para el año 2050. (...) Para lograr eso yo necesitaba poder generar personajes y objetos con inteligencia artificial, y que esos personajes fueran consistentes en todos los escenarios”, cuenta William al recordar cómo trabajó en este formato, que se convirtió en tendencia.
Precisamente, en la búsqueda de esos personajes animados e inspirado en videos hechos con ‘Veo 3′ y un contenido creado con frutas antropomórficas, surgió el primer capítulo de ‘Un secreto oscuro’, protagonizado por ‘Banana negra’ y publicado a finales de marzo en sus cuentas de TikTok e Instagram, llamadas ‘FrutyStory’.
“Creé un hashtag #FrutyStory para llevar seguimiento por si alguien compartía la publicación. Yo publico ese video por ahí el 21 de marzo y en el primer día ya tiene 10 millones de visualizaciones. Se fue viral, o sea, lo publiqué como a las 5 de la tarde y ya el día siguiente ya tenía 10 millones de de visualizaciones y la cuenta de Instagram de FrutyStory pasó de cero a 20.000 seguidores”, relata el joven de 27 años, impresionado, por el impacto que alcanzó.
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Y es que William tras subir ese clip “no tenía pensado seguir haciendo capítulos”. Sin embargo, los usuarios comenzaron a pedir episodios, algunas cuentas estaban replicando su contenido y otras, publicando nuevas “frutinovelas”. El formato se hizo tan viral, que hasta las grandes marcas se unieron a la tendencia que se extendió por Latinoamérica.
Además, de Colombia, personas de México, Argentina, Paraguay, hasta de España y Estados Unidos le escriben a William para que comparta nuevos capítulos de la “frutinovela”, que a diferencia de otras cuentas que suben este tipo de formato, él aclara que sus historias tienen continuidad por más de tres capítulos y él es el guionista.
“Ellos hacen historias cortas, se hacen como series de tres, o sea, incluso las empiezan y quedan inacabadas”, asegura el estudiante, quien a diario sube un capítulo y pese a que los crea con ayuda de la IA, puede durar más de ocho horas trabajando en uno desde varias plataformas.
Con modestia, el joven sucreño es consciente del éxito que han tenido las “fruty story”, como también les dice, y sigue desarrollando este formato que mantiene enganchado a miles de sus seguidores. “He sabido mantener el interés de las personas y esto no es lo único que yo estoy trabajando, sino que yo estoy trabajando en más”, comenta.
Gracias al fenómeno digital que ha creado, a William se le han abierto las puertas a nivel laboral. “Me ha contactado muchísima gente que en mi vida pensé que iba a hablar o trabajar con ciertas marcas”, dice con orgullo el creador de ‘FrutyStory’, que ahora está trabajando en una segunda temporada, en la que se espera que ‘Don limón, ‘Señora Naranja’, ‘Lazy Limón’, ‘Bananita’, ‘Banana negra’, ‘Señora Limón’ y más, sigan cautivando a la audiencia con su melodrama.


