El próximo lunes 30 de marzo, en plena Semana Santa, la ciudad volverá a encontrarse en torno a una de sus celebraciones más sentidas. A las 6:00 de la tarde, la Catedral Metropolitana María Reina abrirá sus puertas para la Eucaristía del Ecce Homo, presidida por el arzobispo Pablo Salas.
Se trata de una celebración que ya suma más de dos décadas. Durante 22 años, esta misa se ha mantenido como un punto de encuentro espiritual, marcada por la continuidad de una tradición que comenzó bajo la guía de monseñor Víctor Tamayo y que hoy sigue viva bajo el liderazgo de Salas.
Más que una ceremonia, el Ecce Homo se ha convertido en un espacio de encuentro para muchos. Especialmente para quienes nacieron en Valledupar y hoy viven en Barranquilla, esta misa representa una forma de mantener vivas sus raíces, su fe y sus costumbres.
La jornada es organizada por la Fundación Cultural Vallenata Capítulo Atlántico, que cada año convoca a la comunidad a participar no solo en la eucaristía, sino también en la novena que se realiza previamente, después de la misa de las 5:00 de la tarde.
El significado detrás del Ecce Homo
El nombre de la celebración tiene un profundo sentido religioso. “Ecce Homo” significa “he aquí el hombre”, una frase en latín tomada del Evangelio de Juan, cuando Poncio Pilato presenta a Jesús ante el pueblo antes de su crucifixión.
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La imagen que acompaña esta advocación muestra a Jesús en uno de los momentos más duros de su historia: atado, con una corona de espinas y expuesto ante la multitud. Es, para los creyentes, un símbolo de sufrimiento, pero también de entrega y humanidad.


