En los dispositivos eléctricos cada pieza tiene su función y el diseño, por muy extraño o inútil que parezca, está pensado cuidadosamente para reducir en la mayor medida posible los accidentes, que en algunas ocasiones pueden terminar en tragedia.
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Este es el caso del enchufe, compuesto por dos elementos: clavija y base o tomacorriente. La primera es la pieza que va al final del cable de un aparato y que cuenta con pines o patillas metálicas. La segunda está generalmente empotrada en la pared y tiene las ranuras en las que que encajan o se conectan las patillas de la clavija.

Así, al insertar las patillas en las ranuras se da la conexión de los cables de fase, neutro y tierra, fluyendo de inmedianto la corriente eléctrica hacia el electrodoméstico, dispositivo o equipo, permitiendo su funcionamiento inmediato.
En el mundo hay alrededor de 15 diseños diferentes de enchufe y tomacorriente, respondiendo a los distintos voltajes, frecuencias y formas de clavijas en los países. Es por esto que cuando viajamos a otras regiones del planeta debemos comprar otros adaptadores para poder conectar nuestros dispositivos.
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Una de las curiosidades de los enchufes es el pequeño agujero que tiene cada patilla de la clavija. Parecería un detalle menor, pero -como suele pasar con todo lo que tiene que ver con energía eléctrica- no lo es.

Muchas personas pasan por alto este detalle porque desde pequeñas están acostumbradas a ver y conectar enchufes, sin poner mucho cuidado a las partes que lo conforman.
Lo cierto es que estos orificios que se ven en las puntas metálicas de muchos enchufes son clave para el correcto funcionamiento del dispositivo.
Por un lado, estos agujeros ayudan a que el enchufe quede bien sujeto porque al introducir las patillas hay un relieve en el interior del tomacorriente que encaja con los orificios. Esto evita que la conexión se pierda o se haga intermitente por el peso del cable o movimientos provocados al mismo.
Por el otro, los huecos también están relacionados con procesos de seguridad, pues en algunos casos se utilizan los orificios para poner candados pequeños y así evitar que ese enchufe sea conectado a un tomacorriente. Esto generalmente ocurre cuando se debe tener especial cuidado al momento de poner en funcionamiento una máquina de gran potencia.





















