No hay pronóstico que enfríe el ánimo ni fatiga que apague la euforia en Barranquilla. No existe amargue capaz de opacar este ambiente encendido que se exigiendo hasta el Miércoles de Ceniza.
Cada sector asumió su papel en la fiesta. En los bordillos, en las terrazas y hasta encima de un árbol, así como sucede este domingo en La Gran Parada Carlos Franco.
Desde la 1:30 p. m. se le dio inicio a La Gran Parada ‘Carlos Franco’ que alcanza en este 2026 su edición número 24. Dos décadas y media después de aquel impulso inicial, el desfile confirma que nació en los albores de los años 2000 como una apuesta decidida del Carnaval de la 44 por descentralizar la fiesta y regresarla a su esencia.
Y sin duda es uno de los más queridos por los bordilleros que se reúnen en la carrera 21 con familias y amigos para disfrutar de una jornada llena de pura tradición.

La comparsa Fusión Caribe con su brillo y destellos morados y plateados fue la encargada de darle apertura a un recorrido multitudinario en el que participarían hasta 400 mil personas en un trayecto de seis kilómetros.
No hay una sola esquina vacía. La multitud respondió al llamado y nadie quiso perderse la cita. Familias enteras madrugaron, extendieron sillas, tendieron sombrillas, carpas y se acomodaron para el gran momento.

Entre ellos está Yolima Escobar, quien, con espuma todavía en el cabello y una sonrisa que no se le borra, asegura que este es uno de los desfiles más bellos del Carnaval. “Aquí se siente distinto, siento que es mal del pueblo, más nuestro”.
Aquí el desorden se palpa distinto. Chorros de espuma van y vienen, algo que a unos alegra y a otros incomoda. Lo cierto es que es que nunca deja de estar presente.
Sharon y Luis caminaron y bailaron con su gente
A pie, sin la altura de una carroza, los reyes del Carnaval de la 44 caminaron entre su gente. Sharon Hurtado Esquiaqui y Luis Mauricio Aragón decidieron sentir los aplausos de cerca.
La reina Sharon apareció vestida con “Abanicos de Alegría”, un traje de fantasía que evocó la canción que marcó su reinado y que, más allá del vestuario, abrazó la esencia popular de la fiesta.
“Estoy demasiado feliz. En el bordillo cabemos todos y hoy lo estamos viendo con esta asistencia tan bonita de la gente que no ha dejado de aplaudirnos”.

A su lado, el Rey Momo Luis Mauricio Aragón lució “Tríada e’ Tambó”, un atuendo que exaltó la cumbia como el gran punto de encuentro de las tres raíces que sostienen la identidad del Caribe colombiano: indígena, africana y española.

El rey Momo confesó que este segundo día de desfile se vive con más intensidad. “La 21 representa el monstruo grande del Carnaval, el desfile más multitudinario, así que esperamos darlo todo”.

Con alegría y compromiso, Ashley y Germán reinaron en el desfile
Los primeros en asomarse en la monarquía fueron los reyes infantiles del Carnaval de la 44, Ashley Gómez y Germán Palomino.
Ashley irradiaba felicidad. Su vestido rojo intenso, con alas extendidas y destellos plateados, rendía homenaje al pájaro cardenal, una de las aves más emblemáticas de la ciudad. “Me siento muy feliz de poder desfilar nuevamente en la Gran Parada de Tradición, con todos los niños y todos los barranquilleros disfrutando nuestra cultura”, dijo a EL HERALDO.

Los disfraces que engalanan la Gran Parada de Carlos Franco
























