A medida que se acerca el Carnaval de Barranquilla 2026, la moda vuelve a posicionarse como un reflejo del espíritu de la fiesta que es diversa, expresiva y profundamente conectada con el territorio Caribe.
Este año, las tendencias apuntan a una combinación entre el exceso visual de brillos, lentejuelas y colores neón y una reinterpretación consciente de los símbolos tradicionales, dando lugar a propuestas que dialogan entre lo popular y lo identitario.
La creativa Pauly Villadiego Baquero, propietaria de la marca Paulycol, quien prepara sus colecciones con hasta diez meses de anticipación, explica que para 2026 el brillo sigue siendo protagonista, aunque con un giro en su aplicación.

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“Predomina la lentejuela, pero ya no sobre telas monocromáticas, sino aplicada encima de bases estampadas. Aun así, el estilo clásico sigue teniendo su público. Indiscutiblemente, hay personas que prefieren irse por lo seguro aunque sea Carnaval, que es una época muy colorida y festiva donde todos nos arriesgamos”, mencionó.
Según Villadiego, el color es otro eje clave de la temporada. Los tonos neón se imponen tanto en sets completos como en prendas individuales: camisas, blusas o pantalones, impulsados por su impacto visual, especialmente en escenarios nocturnos.
“Quisimos mezclar lo barranquillero, lo del barrio y lo del centro, con mucho brillo, mucho neón y todo lo que hoy se reconoce como ‘Costeñita Core’: flores, frases y accesorios maximalistas”.

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Los accesorios son clave
En materia de accesorios, las tendencias se inclinan hacia piezas llamativas y de fuerte carácter gráfico. Pañoletas, carteras y mochilas en lentejuelas, collares de perlas en colores intensos y peinetas de flores, muchas de ellas sublimadas para hacer juego con las prendas, se consolidan como complementos recurrentes.
“Quisimos destacar la influencia del estilo de la artista Aria Vega, con sus icónicos aretes en forma de flor y camisas estampadas con frases estéticas como ‘Costeña’, que se proyectan como elementos recurrentes en las calles durante la fiesta, una silla y la cerveza”.

Paulycol, que para esta edición produjo cerca de 156 mil prendas, apuesta por una oferta amplia e inclusiva que va desde ropa para bebés hasta tallas 3XL, además de líneas de denim, disfraces, vestuario para comparsas y propuestas especiales para eventos de los cuatro días de Carnaval.

La alegría de Judy Hazbún
En paralelo, el Carnaval 2026 también se vestirá desde una mirada más conceptual y patrimonial con la colección ‘Alegría’, de la diseñadora Judy Hazbún. Esta propuesta se presenta como un manifiesto creativo que busca visibilizar y salvaguardar las tradiciones del Carnaval, entendiendo la moda como un vehículo de memoria y narración cultural.
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“‘Alegría’ reafirma la idea del Carnaval como un legado vivo, que no se queda anclado en la nostalgia, sino que se transforma con quienes lo bailan y lo habitan. La pieza central de la colección es ‘la pollera pa’ llevá’, reinterpretada para adaptarse a distintos cuerpos y momentos, incorporando símbolos como el torito, los coyongos, la cumbia y los diablitos arlequines”, explicó Judy a EL HERALDO.





















