El Atlántico también le abre sus puertas a la riqueza del patrimonio. Y Galapa, como tierra de tradición, gozó con la edición 44 de la Gran Parada Departamental del Folclor. A las 2:00 p. m. se le dio apertura al desfile que fue protagonizado por cerca de 7 mil hacedores de la fiesta.
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Al llegar, el calor humano fue visible en el rostro alegre de quienes año tras año acompañan este tradicional evento. Asistentes de diversos rincones del departamento se dieron cita para ser testigos de una tarde colorida engalanada por 150 grupos folclóricos, disfraces individuales y colectivos que con su ingenio, lograron emocionar a los carnavaleros que desde sillas, andenes y otros de pie, observaban el recorrido.

El sonido constante de los tambores y los pasos sincronizados de las comparsas marcaron el ritmo de una tarde en la que Galalpa se mostró orgullosa de su herencia cultural. Cada agrupación aportó su sello particular, combinando tradición y creatividad en un desfile que avanzó entre miradas atentas y aplausos espontáneos del público.
A lo largo del recorrido, el brillo de los vestuarios, las máscaras y los elementos artesanales reflejaron el trabajo de quienes hacen posible esta fiesta. Las calles se transformaron en un escenario abierto donde la danza y la música narraron historias propias del territorio como la de los toros miura, conectando al espectador con las raíces más profundas del folclor atlanticense.

“Estoy contenta de recibir todo el cariño de mi pueblo galapero. Es un orgullo llevar el nombre de nuestro municipio en alto. He recibido un apoyo increíble y esto demuestra que Galapa lo tiene todo”, expresó Lucía Figueroa Páez, reina central del municipio de Galapa 2026.
Los disfraces individuales y colectivos despertaron especial entusiasmo entre los asistentes, quienes celebraron la originalidad y el ingenio de las propuestas como mujeres convertidas en hadas, elefantes gigantes y gigantescas creaciones convertidas en cabezas artesanales que le rendían homenaje a la fauna de la fiesta.
Oficios tradicionales, personajes populares y representaciones simbólicas de la vida cotidiana fueron parte de una puesta en escena que reafirmó la riqueza cultural de Galapa y su papel como cuna de saberes del Carnaval.
Mientras el desfile avanzaba, la emoción se mantenía intacta tanto en el público como en los participantes, quienes, pese al calor, continuaron bailando y entregándolo todo a lo largo del recorrido. El esfuerzo y la pasión de cerca de 7.000 hacedores quedaron en evidencia en cada coreografía, gesto y saludo al público.

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“Con este evento, Galapa se posiciona nuevamente como una tierra de cultura y tradición. Hemos tenido un comportamiento ejemplar por parte de los asistentes y estamos contentos que cada vez sean más los grupos de afuera que quieran venir a participar con nosotros”, sostuvo Fabián Bonett, alcalde municipal de Galapa.
Con el cierre del desfile, Galapa ratificó por qué la Gran Parada Departamental del Folclor es una de las expresiones más esperadas del Carnaval del Atlántico.





















