La sangre de cuatro personas tiene hoy en pie a Alberto Mantilla, gracias a ella sobrevivió al accidente que ocasionó un chofer, quien según recuerda su familia, se voló un semáforo en rojo. Todo ocurrió el 7 de marzo de 2014, ese día el parte médico dictaminó dos fracturas craneoencefálicas, múltiples traumas, pérdida de sangre por hemorragias, a nivel interno y externo, que amenazaban con apagar los signos vitales de Alberto. Marina Mantilla, su hermana, lo recuerda mejor que él:
‘‘Los doctores no nos daban muchas esperanzas. El 9 de marzo nos llamaron de la clínica diciendo que debíamos conseguir 4 pintas de sangre porque a mi hermano lo tenían que operar de emergencia, si no, se moría’’, cuenta al rememorar la escena.
Estimativos del Banco Departamental de Sangre, adscrito a la Secretaría de Salud, revelan que en Colombia más de un millón de personas requieren transfusiones de sangre anualmente. En casos como el de Mantilla, o los de adultos y niños enfermos con cáncer, pacientes anémicos, mujeres en partos complicados, entre otros, son indispensables los hemocomponentes para poder salvar sus vidas. Algunos, por su gravedad, llegan a necesitar transfusiones diarias.
La bacterióloga Haylin de la Hoz explica que de la sangre total, captada de los donantes, extraen glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Cada sustancia es útil en momentos distintos.
‘‘Los glóbulos rojos, por ejemplo, los utilizan cuando hay hipoxia o falta de oxígeno en el sistema circulatorio. También en hemorragias para reponer sangre y llevar oxígeno a todo el cuerpo’’, explica.
DONANTES CERCANOS
Este último caso fue el que le ocurrió a Mantilla: el accidente lo dejó en estado crítico. Desde su arribo a la Clínica Jayer en Barranquilla, después del choque, fue remitido a la unidad de cuidados intensivos. Las contusiones en la cabeza hicieron inminente que le fuera practicada una craneotomía, la cirugía con la que retiraron los coagulos de sangre acumulados en el cerebro. Para la operación de alto riesgo fue necesario tener una reserva de sangre para mantenerlo estable.
‘‘Fueron 4 donantes de sangre’’, dice hoy Alberto Mantilla en tono pausado. ‘‘Amigos de la familia, algunos a quienes no conozco, no les he visto la cara, pero fueron 4 los que me hicieron ese favor’’.
3 VIDAS PUEDEN SALVARSE
Hilda Ramos, bacterióloga, dice que con una donación es posible salvar tres vidas. Para ella, este es un acto voluntario que ‘‘puede marcar la diferencia entre morir y vivir’’.
Por su parte, De la Hoz expresa que lo más difícil es mantener un suministro estable las 24 horas del día. ‘‘Muchas veces toca buscar en otros bancos para suplir las necesidades que se presentan en Barranquilla’’, dice la bacterióloga del Hospital de la Universidad del Norte.
BAJA DONACIÓN
Un informe de la Red departamental de bancos de sangre señala que durante 2014, en el Atlántico, captaron un total de 48.114 unidades de sangre.
Esta cifra corresponde a una disponibilidad de 19 unidades por cada 1.000 habitantes; la meta propuesta a nivel nacional es de 18 unidades por 100 personas. De la Hoz comenta que lo más usual es que se recurra a donar cuando hay un familiar o amigo en estado crítico.
‘‘En Barranquilla los bancos de sangre tienen que hacer campañas diarias para poder mantener las unidades transfusionales de los hospitales y clínicas, el día que no se hace es muy difícil que los donantes lleguen’’, comenta.
Las intervenciones quirúrgicas que le practicaron a Alberto Mantilla por sí solas no habrían resultado exitosas sin las transfusiones. Contra todos los pronósticos, después de un mes en cuidados intensivos y más de un año en recuperación, el paciente ya se encuentra fuera de peligro.
‘‘Vengo todos los días a la clínica, menos los domingos, a darle gracias a Dios y a todos los que me apoyaron’’, dice el hombre de 57 años frente a la entrada de la sala de urgencias. El trauma afectó su memoria y algunas habilidades lingüísticas, no logra recordar los nombres de los donantes, pero repite que fueron 4 los que le ayudaron a continuar con vida. En cuanto al conductor que lo arrolló, espera que la justicia actúe.
Requisitos para ser un donante apto
••• Ser mayor de 18 y menor de 65 años de edad y portar el documento de identidad (cédula de ciudadanía o extranjería).
••• Pesar más de 50 kg y registrar un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 19.
••• No haber padecido enfermedades de transmisión sexual o sospechar ser portador de alguna.
••• No padecer de infecciones o estar en tratamiento con antibióticos, antiparasitarios o antivirales. También es impedimento la enfermedad cardiaca, presión alta o baja y diabetes.
••• No pueden donar las mujeres embarazadas o que estén en periodo de lactancia.
••• No haber sido sometido a tratamientos odontológicos en los últimos 7 días.
••• No haber sido sometido a cirugías, transfusiones, tatuajes o piercing en los últimos 12 meses. Estos son impedimentos temporales.
••• Se recomienda haber consumido algún alimento antes de la donación.
Mitos comunes de la donación
¿Donar sangre engorda?
No hay pruebas científicas que relacionen la donación de sangre con el aumento de peso corporal. Inmediatamente después de donar se puede reducir el peso (+ 0.5 Kg) por el volumen de sangre extraído. Sin embargo, este volumen se recupera entre 2 y 3 días después de la donación, el mismo organismo repone los niveles normales.
¿Disminuye la potencia sexual?
Donar no afecta el desempeño sexual porque el nivel de sangre que se pierde con la donación se repone naturalmente.
¿Se contraen infecciones en el proceso?
En el proceso de captación de sangre no se adquieren infecciones o enfermedades porque los elementos usados, como agujas, son desechados de inmediato, ya que todo el material empleado debe cumplir los estándares de calidad.
¿Por tener tatuajes no se puede donar nunca?
Un tatuaje es considerado un factor de riesgo porque se desconocen las condiciones en que se realizó, o si la persona acudió a un lugar con garantía, si se esterilizaron las agujas o se usaron con otras personas. Pese a los riesgos no es un impedimento permanente. Se recomienda que pase al menos un año antes de donar.




















