La sequía no solo ha disminuido los niveles de lodo del volcán del Totumo, entre Cartagena y Barranquilla, sino que también está secando la ciénaga que lleva el mismo nombre y generando desastres ambientales, como mortandad de peces.
La situación amenaza por generar una crisis alimentaria y sanitaria en poblados cercanos como Lomita Arena, donde 1.800 personas dependen su sustento de la pesca artesanal.
Ayer los mismos pescadores, con redes y con palas sacaron decenas de peces muertos de las aguas de la ciénaga y cavaron fosas para sepultarlos.
Roberto Cortina, presidente de la Asociación de Pescadores Comunitarios de la Ciénaga del Totumo, Apescocito, dijo que la falta de oxigeno y la disminución de los niveles del agua está provocando la mortandad de las especies y se teme que se genere una gran contaminación que podría echar al traste con los sembrados de róbalos, mojarras, lebranches, sábalos y camarones, en las aguas de la ciénaga.
Por eso hicieron causa común pescadores y habitantes del poblado para despejar de las orillas las manchas de alevinos que no soportaron las consecuencias de las altas temperaturas.
Los lugareños explicaron que los peces mueren y se atascan en el fondo y después flotan en la superficie.
La asociación de pescadores, en los últimos cuatro meses del intenso verano que los azota, tiene el reporte de la disminución del espejo de agua de la ciénaga de 3.700 a 2.800 hectáreas.
Algunos finqueros, denunciaron algunos pescadores, están aprovechando el retiro de las aguas para apropiarse de tierras, corriendo las cercas de sus propiedades a terrenos que estaban antes cubiertos por la ciénaga.
Pidieron la intervención de las autoridades, especialmente para remover los peces muertos y evitar una emergencia sanitaria, debido a que las poblaciones no cuentan con sistemas de alcantarillado y las aguas residuales corren hacia la ciénaga.
En el volcán del Totumo, que queda cerca de la población de Lomita Arena, en el municipio de Santa Catalina, Bolívar, a pocos pasos de las orillas de la ciénaga, también se evidencia los rigores de la sequía.
El nivel del lodo disminuyó del cráter y los habitantes de esta zona que viven de las visitas de los turistas a esta elevación, temen que estos dejen de ir ante la constante reducción del lodo, donde se bañan.




















