En el atrio de la catedral San Jerónimo de esta ciudad, fue colocada la cámara de video que en julio del año pasado un grupo de hombres armados le hurtaron al equipo periodístico del programa de televisión Séptimo Día, en el barrio 20 de Julio de Sincelejo.
Los comunicadores reconstruían en ese entonces la historia de Érika Cecilia Yeneris Gutiérrez, la sincelejana que fue asesinada en Ibagué al parecer por su esposo, el entonces comandante operativo de la Policía del Tolima, coronel José Joaquín Aldana.
Un ex pandillero que hace parte de los programas de resocialización de la alcaldía de Cereté, informó que sabía dónde estaba la cámara y pidió dos días para devolverla, tal como ocurrió.
El aparato fue entregado formalmente esta mañana a la Policía, por parte del alcalde de Cereté, Francisco Padilla Petro, y ahora se espera que un delegado de la producción del programa de televisión se acerque a reclamarla.
La cámara está avaluada en $ 120 millones aproximadamente y es un equipo Sony XDCAM, que al parecer no pudo ser negociado en el mercado negro de Córdoba porque son exclusivas de los Canales privados de televisión.
El robo de la cámara
Fue un domingo de julio de 2011 cuando el equipo periodístico de Séptimo Día arribó al barrio 20 de julio de capital sucreña, después de una pequeña gira en el Magdalena, cuando dos hombres en una moto roja abordaron a los comunicadores con armas de fuego y se llevaron el equipo.
En exteriores entrevistaban a la mamá de Érika, doña Enith Gutiérrez, cuando el parrillero de la moto después de desenfundar el arma, obligó al camarógrafo a entregarle la cámara a cambio de no dispararle.


