Con una votación de 71 contra 18, la plenaria del Senado aprobó este martes el informe de ponencia positiva de la reforma política y electoral en su segundo debate.
La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, dijo que el sistema político actual 'le ha venido haciendo daño a la democracia de Colombia. Sabemos que una reforma política que contenga demasiados temas termina quedándose a mitad de camino. Por eso concentramos las propuestas'.
El senador ponente, Santiago Valencia, del Centro Democrático, expuso durante su intervención que en este proyecto 'se busca fortalecer los partidos políticos y para ello se proponen las listas cerradas, con lo que los partidos deben promover procesos de democratización interna. Y frente al CNE se busca que tenga funciones administrativas y esté conformado por tres magistrados elegidos por el Congreso. Además se crea un tribunal electoral que asume las nulidades, demandas y pérdidas de personería jurídica de las organizaciones políticas'.
A su turno, el también ponente, Roy Barreras, de La U, aseguró que el sistema de las listas cerradas persigue 'acabar el clientelismo, la financiación mafiosa y la compra y venta corrupta de votos en Colombia. No aprobaremos nada que afecte a las minorías. La reforma política acaba el sistema el sistema extorsivo y lo cambia por un sistema donde la lista cerrada impide la infiltración de las mafias en las listas y de los dineros de la corrupción'.
Por su parte, los senadores opositores Angélica Lozano, de la Alianza Verde y Alexánder López, del Polo Democrático, presentaron una ponencia alternativa de la reforma política que fue derrotada por 72 votos a 15.
'Trasfuguismo es el verdadero propósito de la reforma política. Hay cambio de partido sin doble militancia y división de partidos con curul en 2018', criticó Lozano.
López Maya, por su parte, advirtió: 'Se dice que la reforma política es para combatir la corrupción, pero es todo lo contrario. En las listas cerradas se pueden camuflar actores ilegales y prestarse para hechos delictivos'.
Entre tanto, el senador Iván Name, de la Alianza Verde, planteó: 'Yo sé que en el celo profundo de la conciencia de cada legislador hay una inseguridad para votarla. Pido a los senadores que piensen con claridad que si lo que van a hacer es asestarle un golpe a la democracia'.
Y el expresidente y senador Álvaro Uribe, del Centro Democrático, pidió paciencia en el trámite de la iniciativa: 'Aquí lo importante es acabar la corrupción, con lista preferente o lista cerrada. Son temas muy difíciles. Necesitamos seguir este debate'.
La reforma política trae como puntos cruciales el hecho de que se establece la financiación estatal para las campañas políticas, lo mismo que las listas cerradas.
Propone además autorizar, por una sola vez, 'a los miembros de los cuerpos colegiados de elección popular o a quienes hubieren renunciado a su curul con anterioridad a la vigencia del presente acto legislativo para inscribirse en un partido distinto al que los avaló, sin renunciar a su curul o incurrir en doble militancia'.
También busca que con la firma de por lo menos el 25% de los miembros de la correspondiente bancada de Senado o Cámara de Representantes, se podrá conformar un nuevo partido o movimiento político.
La autoridad electoral hará el correspondiente registro y reconocerá su personería jurídica, la cual estará sometida a las normas generales para conservarla.
Así mismo, los delitos contra la administración pública no prescribirían, pero no habría detención, prisión, ni arresto por deudas, ni penas y medidas de seguridad imprescriptibles.
De igual modo, trae la creación del Tribunal Electoral, pero a la vez establece que el Consejo Nacional Electoral, CNE, se reduciría a tres miembros, los que serían elegidos por el Senado en pleno y una de sus funciones sería darle posesión al registrador.
Este tribunal reconocería personería jurídica a los partidos, movimientos políticos y grupos significativos de ciudadanos. Estos podrían obtenerlas con votación no inferior al 3% de los votos emitidos válidamente en el territorio nacional en elecciones de Cámara de Representantes o Senado.
Las perderían si no consiguen ese porcentaje en las elecciones estas corporaciones públicas. Se exceptuaría el régimen excepcional que se establezca en la ley para las circunscripciones de minorías étnicas y políticas, en las cuales bastará haber obtenido representación en el Congreso. Los partidos políticos de minorías éticas solo podrían avalar candidatos para las circunscripciones especiales en las que se eligen.
Y se garantizaría la paridad de género progresiva a partir del 2019 hasta el 2023, entre otras medidas.



















