La tensión continúa en el sector de Loma Roja, una invasión perteneciente al barrio Me Quejo, en el suroccidente de Barranquilla, luego de denunciado el caso de la presunta desaparición forzada de Dayana Carolina Ochoa, de 40 años de edad, y de su hija, Lucía Carolina, de tan solo 10, por el que culpan a la pareja de la mujer.
Recordemos que desde la noche de este martes 25 de noviembre, los vecinos de ese sector se mantienen en vilo y a la espera de información sobre el paradero de las dos mujeres, a quienes no verían desde hace al menos tres meses.
Toda la atención se concentró en la carrera 25 con calle 81C, sitio donde está ubicada la casa que supuestamente compartía la mujer desaparecida con su pareja y su hija.
La versión de la comunidad sostiene que madre e hija habrían sido enterradas en el patio de la vivienda, por lo que fue necesaria la presencia de miembros de la Policía Metropolitana de Barranquilla en la mañana de este miércoles.

Allí, en ese punto, vecinos empezaron a cuestionarse sobre la repentina desaparición de la madre y su hija, señalando de este suceso a la pareja de la mujer, a quien no verían con frecuencia y, por último, respondía con evasivas si se le preguntaba por el paradero de ambas.
En diálogo con este medio, vecinos manifestaron que hace cierto tiempo escucharon una fuerte discusión entre Dayana y su pareja y, luego de ese episodio, se les perdió el rastro a madre e hija.
“Le preguntamos al vecino por las dos y este nos dijo primero que se habían ido por un trabajo que Dayana había conseguido en Venezuela. Y luego nos habló de que se habían ido para Panamá, y que donde estaba no podía contestar el teléfono”, manifestó uno de los habitantes de la zona.
A eso se sumó que días atrás el hombre habría comprado cemento y tapó unas zonas de la casa de tablas con “piso de material”.
Pero el día domingo 23 de noviembre la situación se tornó tensa cuando allegados de la mujer empezaron a preguntarle al hombre sobre ambas y este cambió la versión varias veces.
María Alexandra Ochoa, hermana y tía de las desaparecidas, hoy pide que las autoridades centren la atención en el caso de su hermana Dayana y su sobrina Lucía, a quienes no vería desde hace meses.
El caso fue denunciado formalmente en Fiscalía.

“Desde el domingo, él (pareja) le mandó unos mensajes, pero no sabemos, todo confuso. O sea, que sabemos que no era ella”, manifestó.
Según Ochoa, su cuñado, quien está bajo protección de la Policía por un intento de linchamiento, ha cambiado varias veces la versión de su paradero.
En la mañana de este mismo miércoles, la comunidad entró a la vivienda donde sospechan estarían enterradas y empezaron a picar el piso con el fin de ubicarlas.
“Yo tengo una corazonada que ellas están ahí enterradas”, afirmó Ochoa.

Acciones de las autoridades
Luego de destapado el caso de Me Quejo, a través de un comunicado, la Policía Metropolitana informó que se habían “activado mecanismos de búsqueda ante información preliminar sobre posible desaparición”.
“La Policía Metropolitana de Barranquilla informa a la opinión pública y a los medios de comunicación que, frente a reportes ciudadanos relacionados con la presunta desaparición de una mujer de nacionalidad venezolana y una menor, se activaron de manera inmediata los mecanismos de búsqueda y verificación establecidos en el protocolo institucional”, señaló la comunicación.
Y a reglón seguido detalló “de acuerdo con la información suministrada por residentes del sector, el último contacto con la mujer presuntamente desaparecida habría ocurrido hace más de dos meses. No obstante, hasta el momento no existe una denuncia formal ante las autoridades competentes que permita establecer de manera oficial la desaparición. En atención al llamado de la comunidad, unidades policiales se desplazaron al sector para adelantar las labores de verificación, búsqueda y recopilación de información, sin que hasta el momento se hayan encontrado indicios que permitan establecer la ocurrencia de un hecho delictivo”.
Entretanto, EL HERALDO conoció que un fiscal especializado pidió hacer un rastreo del caso que fue informado por la comunidad y en la misma mañana se ordenó una inspección de funcionarios del ente investigador.






















