Los homicidios en Barranquilla, en su área metropolitana y en el resto de poblaciones del departamento del Atlántico, disparados en los últimos meses y con porcentajes en aumento comparados con años anteriores, parecieran que hoy son la mejor manera de demostrar el poder entre las organizaciones delincuenciales que se disputan el control territorial y las rentas criminales.
Solo en el concluido mes de abril, el registro de muertes violentas en Departamento alcanzó los 104 casos, un número que puso en evidencia el recrudecimiento del delito de mayor impacto en la región si se tiene en cuenta que en abril de 2025 la cifra de asesinatos sumó 94 eventos.
Del total reportado durante el mes, Barranquilla concentró 54 homicidios, seguida por Soledad con 15, Malambo con 10, Galapa con 5 y Puerto Colombia con un caso. En conjunto, el área metropolitana sumó 85 hechos fatales, mientras que los 19 casos restantes se distribuyeron en municipios como Sabanalarga, con ocho casos; Sabanagrande, con cinco; Baranoa y Polonuevo, con dos cada uno, además de Campo de la Cruz y Santo Tomás, con un caso respectivamente.

El balance acumulado de los primeros cuatro meses del año ascendió a 394 muertes violentas, lo que representó un incremento de 116 casos frente al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 278 homicidios.
Y ahora en el mes de mayo, si se le da una mirada a los primeros 15 días del mes, según registros de prensa, los homicidios sumaron al menos 49 asesinatos en todo el Atlántico.
Los más buscados
En cuanto a las modalidades, el sicariato se mantuvo como el principal factor de violencia en el Atlántico con 82 casos en abril, registrados bajo esta modalidad. Le siguieron, en menor proporción, homicidios con arma blanca: tres casos; por asfixia: un caso; homicidio simple: tres casos; homicidio con tortura: un caso; riñas: un caso; feminicidio: un caso y cuatro casos que quedaron por establecer.
Como estrategia para tratar de reducir los índices de criminalidad, en específico a esa violencia vinculada a los homicidios con arma de fuego cometidos por sicarios, la Policía Metropolitana de Barranquilla volvió a usar la semana anterior la estrategia del relanzamiento de un cartel con los nombres y fotografías de nuevos sujetos más buscados por el delito de homicidio. Según lo descrito por la institución, asesinos a sueldo.

“Las autoridades proyectan un nuevo volante conformado por once actores criminales pertenecientes a las estructuras Los Costeños y Los Pepes, quienes presuntamente estarían vinculados en 42 hechos de homicidio ocurridos en Barranquilla y su área metropolitana”, detalló la Policía.
De acuerdo con las investigaciones, estos once presuntos delincuentes registran en conjunto 61 anotaciones judiciales por delitos como homicidio, concierto para delinquir con fines de homicidio, tortura, porte ilegal de armas de fuego, desplazamiento forzado, extorsión y tráfico de estupefacientes, entre otros.
En ese sentido, la Alcaldía Distrital de Barranquilla, en coordinación con la Policía Nacional, dispuso una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información oportuna y veraz que permita la ubicación y captura de estas personas.
Gobernanza criminal dispersa
A raíz de esa reciente publicación de la autoridad, en la que aparecen nombres de los individuos que hacen parte de los dos grupos del crimen organizado local, este medio conoció una línea de investigación que adelantan las autoridades del Departamento sobre un intento de criminales por tratar de acaparar el espacio o el terreno cedido por los jefes de las estructuras Digno Palomino Rodríguez y Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor.

Se trataría de al menos 80 nombres que hoy se disputarían en los territorios las rentas criminales que, presuntamente, han ido dejando a un lado los jefes de Los Pepes y Los Costeños tras sus preacuerdos con la Fiscalía.
La fuente le señaló a este medio que debido a la reciente condena de Díaz Collazos a 26 años y 4 meses de prisión, tras aceptar su responsabilidad en 95 homicidios selectivos y múltiples ataques armados ocurridos en Barranquilla y Soledad, Atlántico, este habría dejado de tener el control de algunos negocios ilícitos y sus ‘cachorros’ hoy quieren quedarse con los ingresos y con la jefatura de la estructura criminal Los Costeños o Bloque Resistencia Caribe, BRC.
Hay que aclarar que el Bloque Resistencia Caribe sería un alter ego criminal creado por Los Costeños luego de iniciar un proceso de politización incentivado por la búsqueda o apertura de espacios de diálogo con el Gobierno nacional. Es decir, con un nombre delinquen y con el otro buscan la paz.
De acuerdo con la fuente eso justificaría la escalada de homicidios en este territorio, en donde se contabilizan hasta cuatro asesinatos por día.
Lo mismo pasaría con Digno Palomino, quien está en trámite de un preacuerdo con la Fiscalía para aceptar una serie de homicidios registrados en años anteriores en Barranquilla y su área metropolitana.
Cabe señalar que en una entrevista con EL HERALDO, la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, validó ese preacuerdo de Palomino y mencionó que este avanzaba en un juzgado especializado de esta ciudad.
El jefe de Los Pepes, de acuerdo con las pesquisas, hoy estaría a la espera de esa decisión que lo dejaría con una posible condena similar a la de Castor, pero en ese camino habría dejado la puerta abierta para que sus hombres de confianza traten de quedarse con los ingresos que dejan la extorsión y el narcotráfico. Eso llevaría a una especie de gobernanza criminal dispersa, pues matan a sus oponentes y también se matan entre ellos mismos.




















