El caso de Nancy Mestre Vargas, cuya muerte violenta estremeció a la capital del Atlántico en 1994, fue calificado por el Supremo Tribunal Federal de Brasil como un “crimen universal”, en medio de la lucha que enfrenta Latinoamérica y el mundo contra el feminicidio.

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Ese pronunciamiento se produjo en 2023, cuando el alto tribunal ordenó la extradición de Jaime Saade Cormane, condenado en ausencia por la justicia colombiana. Durante más de dos décadas, Martín Mestre Yúnez, padre de la joven, lo buscó incansablemente: desde enero de 1994 hasta que, en 2020 y con ayuda de voluntarios, logró ubicarlo en Belo Horizonte, Brasil. Allí vivía bajo una identidad falsa: Henrique Do Santos Abdala.
Aunque del crimen se ha hablado ampliamente en Barranquilla, en Colombia e incluso en Brasil, la historia aún conserva terrenos oscuros.
Así lo sostiene el periodista y productor sincelejano Juan Guillermo Mercado, con más de veinte años de trayectoria en investigación periodística, autor de Una lucha contra el olvido, el cual habla sobre el caso de la joven estudiante muerta. El libro comenzó a tomar forma a partir del relato de Martín Mestre, justo cuando se firmó la extradición de Saade.
“Esta historia se divide en dos partes. La primera narra todo lo que hizo Martín desde 1994 hasta 2020 para ubicar y lograr la captura de Jaime Saade en Brasil, evitando que el caso prescribiera. La segunda inicia en septiembre de 2022, tras la liberación de Saade en Brasil por un delito menor y su recaptura con fines de extradición. Eso incluye a las personas que se unieron a Martín para revertir la negativa inicial, como los abogados Margarita Sánchez y Raúl Romero”, explica Mercado.
Condena y extradición
Jaime Enrique Saade Cormane fue condenado el 5 de julio de 1996 a 27 años de prisión por el Juzgado 11 Penal del Circuito de Barranquilla. El 21 de abril de 1998, Interpol Colombia emitió notificación roja en su contra.
Durante años, el caso permaneció latente hasta que, en 2011, la prensa volvió a ponerlo en la agenda pública. Con el impulso de las redes sociales, la historia recobró fuerza y comenzaron a surgir indicios de que Saade podría estar en Brasil.
El 8 de agosto de 2018, el Ministerio de Justicia de Colombia solicitó formalmente su extradición. El 28 de enero de 2020 fue detenido en Belo Horizonte por uso de documentos falsos, al identificarse como Henrique Do Santos Abdala.
Sin embargo, el 14 de octubre de 2020, autoridades brasileñas negaron la extradición. En 2022 quedó en libertad y desapareció nuevamente.
El giro definitivo ocurrió en marzo de 2023. La presidenta del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Rosa Weber, defendió ante el pleno la necesidad de “construir una sociedad justa y unida” y promovió la revisión del caso. El tribunal revocó la decisión anterior y ordenó la extradición por feminicidio.

El 1 de mayo de 2023, la Oficina de Interpol Brasil informó que Saade Cormane había sido recapturado y el 25 de octubre del mismo año, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil remitió comunicación por vía diplomática, solicitando como garantías computar el tiempo de prisión resultante de este proceso a los efectos de descontarse de la pena y de no ejecutar la pena en relación con el delito de violación, ya que esta parte del pedido de extradición fue rechazada por el Supremo Tribunal de Brasil.
El 27 de febrero de 2024, las autoridades colombianas aceptaron las garantías solicitadas por Brasil, información remitida por vía diplomática.

El 1 de marzo de 2024, el Ministerio de Justicia y del Derecho, informó a Interpol Colombia que, mediante Nota Verbal, la República Federativa de Brasil autorizaba la entrega en extradición de Jaime Saade Cormane. En ese sentido, Interpol Colombia propuso realizar la extradición del 7 al 11 de abril de este 2024, siendo aceptadas por Interpol de Brasil.
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Y, en efecto, así sucedió: el jueves 11 de abril de 2024, después de 30 años, Jaime Saade retornó a su tierra para cumplir su condena.
El viaje decisivo
Mercado asegura que acompañar el traslado aéreo del condenado fue determinante para cerrar su investigación.
“Mi involucramiento personal se centró en el viaje a Brasil, que fue crucial para culminar el trabajo de Martín. Requirió una gran cercanía y confianza con él. Contabilicé 22 viajes a Barranquilla, además de desplazamientos a Valledupar, Bogotá, Miami y Marbella, donde reside la madre de Nancy”, relata.
El periodista también conoció de cerca la vida que Saade construyó en Brasil: su esposa, sus hijos, su casa, su negocio, sus vecinos y su afición por el fútbol, especialmente por el Clube de Regatas do Flamengo. Todos esos detalles forman parte del libro.
Los cabos sueltos
En la madrugada del 1 de enero de 1994, Nancy Mariana Mestre, de 18 años, fue asesinada por Jaime Saade Cormane, un hombre de 32 con quien había compartido en contadas ocasiones. Lo que debía ser una celebración de Año Nuevo terminó en tragedia y dejó una herida profunda en la sociedad barranquillera.

Saade huyó, cambió de identidad y se ocultó en Brasil. Mientras tanto, Martín Mestre emprendió una búsqueda personal ante lo que consideraba pasividad de la justicia colombiana. Reunió pistas, empleó estrategias de rastreo y logró que el responsable fuera capturado y extraditado casi 30 años después.
Pero, según el periodista Juan Guillermo Mercado, la historia no termina ahí.
El libro rescata el testimonio de una mujer identificada como María, quien estuvo en la casa de los Saade la noche del crimen y que ahora vuelve a hablar. Su relato aporta detalles inéditos sobre lo ocurrido en la vivienda del norte de Barranquilla y sobre presuntas dinámicas ocultas que, según el autor, ayudan a comprender mejor el contexto del asesinato.
“Esta testigo vuelve a contar lo que vio y lo que entendió con el tiempo. Su versión permite dimensionar qué ocurría en esa casa y por qué ciertos hechos permanecieron en silencio durante décadas”, afirma Mercado.
Un acto de agradecimiento
En abril de 2024, con la extradición de Jaime Saade, Martín Mestre Yúnez, en entrevista con EL HERALDO, dio luces sobre ese libro que se preparaba sobre el caso de su hija.
Mestre reveló que buscaba “contar la verdad y para que nadie más la cuente, sino nosotros que somos los actores”.
“El libro va a contar la realidad de lo sucedido desde el primer día, cuando le di el permiso a Nancy y le dije a Saade: ‘Me la cuidas’, hasta el día de hoy. Va a ser interesante y todo eso se va a estar diciendo en el libro, detallado, cómo lo logramos, los perfiles que hicimos, las redes Facebook, Whatsapp, números telefónicos que existían y no existían”, señaló Mestre en ese entonces.

Hoy, después de ver materializado ese trabajo, mencionó que “Este libro no es solo el rescate de la memoria de una víctima y de la resistencia de su familia, sino también un testimonio que tal vez dará un poco de fortaleza a muchas personas que enfrentan dolores similares al nuestro”.
Aparte, el octogenario Martín hoy no se ahorra agradecimientos a cada una de las personas que lo apoyaron en los últimos 30 años.
En diálogo con esta casa periodística, a propósito de la publicación y lanzamiento del libro, el padre de Nancy recordó cómo a lo largo de todos estos años llevó el caso de su hija ante las autoridades, a los medios de comunicación, lo escaló ante distintos mandos policiales y no dejó que quedara en el olvido.
“Les voy a contar una anécdota que, tal vez, pocos conocen o podría ser irrelevante: yo sufría cada vez había un cambio de comandante en la Policía del Atlántico. Eso me pasaba por la cabeza porque sabía que tenía que empezar de cero. Cuando eso pasaba, yo sacaba juiciosamente una carpeta en la que guardaba recortes de prensa del caso de Nancy Mariana, información de interrogatorios, fotografías, entre otras cosas, para mostrarle a ese oficial nuevo lo que yo estaba haciendo para encontrar al asesino de mi hija. Gracias a Dios, siempre fui escuchado. Luego, a ese sufrimiento se sumó otro dolor de cabeza cuando se constituyó en la Policía Metropolitana de Barranquilla... Ahí era doble el trabajo que tenía que hacer”, relató Mestre Yúnez.





















