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En la época más cruenta de la violencia en el Cesar, el municipio de Codazzi fue escenario de 31 masacres que dejaron 132 personas muertas. Fue un tiempo en el que en esa localidad, los grupos paramilitares sembraron el terror entre los lugareños.

En 2006, los integrantes del Bloque Norte de las Autodefensas se desmovilizaron, y aquella estela de sangre empezó a ser parte de una triste historia. No obstante, cuando los cerca de 50.000 habitantes de este territorio creían haber superado los episodios de asesinatos colectivos, uno nuevo, ocurrido en marzo de este año sacudió otra vez a la población.

El 29 de ese mes, los cadáveres de tres jóvenes fueron encontrados en un sector rural conocido como La Aguacatera, tenían signos de tortura producidos con armas blancas, objetos contundentes y varios impactos de bala. El hecho causó conmoción en este municipio, que apenas se reponía del pasado.

De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía, detrás de los crímenes no estaban, como era común antes, los grupos armados organizados al margen de la ley, guerrilleros y paramilitares, que protagonizaron una disputa que desencadenó en masacres y desplazamientos. El ente acusador con base en testimonios y pruebas logró establecer que serían dos hermanos, reconocidos comerciantes de la localidad, quienes habrían participado en los recientes homicidios.

El caso

El 21 de febrero de 2017, se presentó ante las autoridades Julio César Zapata, denunciando el hurto de una pistola de su propiedad y de una gruesa suma de dinero. Sin embargo, según la Fiscalía esta persona y su hermano Juan Zapata, no se habrían conformado con dejar en manos de los organismos competentes el hecho, sino que quisieron por cuenta propia dar con los autores del robo.

'A pesar de la denuncia, empezaron a buscar por sus propios medios a los responsables del hecho, es así como ofrecen la suma de cuatro millones de pesos para establecer los autores, y efectivamente se ponen en contacto con un particular, de quien nos reservamos el nombre, por cuanto de ello depende la vinculación de otra persona, y este a su vez contacta a alguien más, quien les indicó quiénes fueron los que cometieron el hurto', relató el fiscal del caso durante la audiencia de imputación de cargos contra los hermanos Zapata quienes fueron capturados y puestos tras las rejas por el triple homicidio.

El delegado de la Fiscalía señaló que el 28 de marzo del mismo año, se ponen en contacto de manera particular con esas personas, para que en un billar de Codazzi les enseñaran quiénes habían sido el autores del robo, esas personas permanecen en el establecimiento y luego se trasladan al sitio de la Nevadita. De allí se comunican constantemente, en 14 ocasiones, Julio Zapata y los particulares quienes les iban a entregar a los presuntos autores del hurto, y este a su vez se habla con su hermano Juan.

Precisa que cuando los tres jóvenes salen del lugar a casa de uno de ellos, llega una camioneta, los suben a la fuerza, los amarran y se los llevan bajo la modalidad de secuestro. De acuerdo con la Fiscalía el vehículo, se supo, es propiedad de Juan Zapata; se dirigieron a La Aguacatera, donde a las víctimas identificadas como Edwin Salas (32 años), Luciano Acosta (25 años) y Hamilton Soto Lara (23 años), se les hiere con arma corto punzante y elementos contundentes, supuestamente para sacarles información de dónde estaba la pistola. 'No contentos con ello, les disparan de manera indiscriminada', sostuvo el ente acusador.

'Se obtiene información que el señor Juan Zapata conducía la camioneta de su propiedad, lo cual queda registrado en videos que hacen parte de la cadena de custodia', indicó el fiscal.

Es así como para la Fiscalía, los hermanos Zapata participan activamente en los hechos, con la finalidad de saber dónde se encontraba el arma que le habían hurtado, y entre las víctimas se incluye a un miembro del Ejército, quien según el órgano investigador, se encontraba en el lugar y la hora equivocada, puesto que al parecer no habría tenido nada que ver con el hurto a estas personas.

Las capturas

En un operativo de allanamiento y registro del CTI de la Fiscalía y el Ejército Nacional fueron capturados el sábado dos de noviembre de este año, los hermanos Julio César y Juan Gabriel Zapata, como los presuntos coautores de la muerte de los tres jóvenes.

Julio y Juan Zapata, oriundos del departamento de Antioquia, fueron detenidos en cumplimiento de una orden de captura emanada por el Juzgado Cuarto Penal Municipal de Valledupar.

En la audiencia preliminar que se desarrolló en el Palacio de Justicia de Valledupar, ante el Juzgado Segundo Penal Municipal con funciones de control de garantías ambulante los hermanos no se allanaron a los cargos; sin embargo, fueron cobijados con medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras se espera la etapa de juicio. En el triple crimen también está involucrado un hombre conocido con el alias de ‘el Negro’, quien se encuentra en prisión por otros hechos.