La Policía Ambiental indaga el hallazgo de al menos 20 perros sin cabeza, sin vísceras ni piel, que fueron encontrados ayer en la carrera 45 con calle 29, cerca del mercado de Barranquilla. El hecho generó conmoción entre comerciantes y compradores.
Un trabajador de la zona aseguró que 'es normal' que en horas de la madrugada lleguen camiones con mercancía, como uno del cual un hombre descargó tres sacos y los dejó a un lado de la canalización del caño de La Auyama.
'Creímos que se trataba de mercancía que llevarían hacia uno de los locales. Cuando comenzó a amanecer, fuimos a ver los sacos y nos dimos cuenta que había repartidos al menos 20 perros que estaban descuartizados', señaló ayer al mediodía uno de los vendedores del sector.
ES COMÚN. Varios comerciantes aseguraron que el viernes se habían encontrado dos perros en circunstancias 'casi similares' –no estaban desmembrados–, pero no se alertaron porque esos tipos de hallazgos suelen ser frecuentes.
'Es común que por estos lados huela mal, debido a que siempre se consiguen perros y gatos muertos por acá, pero hoy (ayer) el olor no se aguantaba', dijo Hermán Santana, comerciante. 'Esos (del viernes) no estaban descuartizados totalmente, los de los sacos sí', agregó.
Para compradores de productos cárnicos de esa zona, la noticia los deja 'con la incertidumbre' de no saber si adquieren productos de procedencia legal.
Así lo dejo ver Kevin García, un cliente que frecuenta el sector para obtener productos más económicos. 'Eso que dicen de los perros nos deja la duda, no sé si estoy llevando carne normal a mi familia o carne de perro'.
Vigilancia. El mayor Leonardo Patiño Patiño, jefe del grupo de Protección y Servicios Especiales de la Policía Metropolitana, indicó que investigan si los animales fueron envenenados y quién los dejó en el sitio. 'Trabajamos en esclarecer todo'.
El uniformado también aseguró que se realiza 'un control periódico de productos cárnicos', con el fin de garantizar que los alimentos que lleguen a los hogares 'sean de procedencia correcta'.


