Y sí, tal como pronosticó el mercado financiero de Colombia, la inflación volvió a subir, pasando de 5,10 % (dato de diciembre de 2026) a 5,35 % (dato anual del primer mes del año en curso), y como se ve el asunto, puede seguir aumentando en los próximos meses.
El dato de inflación, que fue revelado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), se conoció que el rubro económico que sigue contribuyendo de forma anual al IPC es el alojamiento y servicios públicos, con una contribución de 1,42 puntos porcentuales y una inflación de estas actividades del 4,59 %.
Otra división de gasto que sigue pesando en el bolsillo de los colombianos son los servicios de restaurantes con su popular ‘corrientazo’ con una contribución de 1,01 puntos porcentuales y una inflación de 9,01 %.
Otros rubros económicos que tienen todavía una inflación más alta que el IPC de enero son las bebidas alcohólicas y tabaco con 7,58 %, la salud con 7,38 %, la educación con 7,36 %, y el transporte con 5,79 %.
En resumen, los indicadores dejan ver algo que ya habían alertado los expertos en economía, y es que el aumento del 23,7 % en el salario mínimo ya posee efectos en el costo de vida de los colombianos, especialmente en rubros como los alimentos, alojamiento y comidas por fuera del hogar.
Los alimentos
Según lo comentado por la subdirectora del Dane, Andrea Ramírez durante la rueda de prensa del pasado viernes, las comidas fuera del hogar, como los corrientazos, junto con lácteos, carnes (res, cerdo y pollo) y el transporte urbano, contribuyeron con 81 puntos básicos al dato de enero.
A su vez, explicó que las frutas también suelen mostrar una tendencia al alza desde noviembre hasta enero. En contraste, legumbres como las lentejas, que son importadas, tienden a moderar esta subclase; sin embargo, el incremento en los precios de las habichuelas terminó presionando al alza el IPC.
El resto de rubros
En el caso de los servicios, la inflación anual aumentó a 6,33 % (+40 puntos básicos), impulsada principalmente por el servicio doméstico, las comidas fuera del hogar, los servicios recreativos y la administración.
Por su parte, en bienes, la inflación anual se incrementó hasta 2,90% (+28 puntos básicos), explicada principalmente por los equipos de telefonía móvil y las bebidas alcohólicas. En cuanto a los regulados, la inflación anual se ubicó en 5,47 % (+8 puntos básicos), debido principalmente al aumento en el transporte urbano y el gas.
En este contexto, la inflación sin alimentos ni regulados, monitoreada de cerca por el Banco de la República, continuó aumentando y alcanzó 5,39 % (+37 puntos básicos).
Por ciudades
Si nos vamos por ciudades, Pereira es el territorio con mayor inflación del país, con un indicador de 6,17 % anual, y la de menor indicador en la inflación sigue siendo Santa Marta con 3,50 %.
Barranquilla, por su parte, es la octava ciudad con menor inflación del país para enero con un indicador de 5,43 %, por encima del promedio nacional (5,35 %).
Expertos opinan
De acuerdo con Mariana Quinche, economista de BBVA Research, la inflación se aceleró en enero debido a las indexaciones, efecto que se vio exacerbado por el incremento del 23 % en el salario mínimo.
“Este resultado refuerza la decisión de la Junta del Banco de la República de incrementar la tasa de política monetaria. Esperamos que este proceso inflacionario continúe en febrero y se intensifique”, expresó Quinche.
Por su parte, Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, dijo que aunque este dato aún no incorpora los efectos plenos del aumento del salario mínimo del 23 %, es previsible que las presiones inflacionarias se continúen intensificando en los próximos meses.
Misma ideología tiene César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, quien resaltó que el impacto real del salario mínimo se notará con fuerza en febrero y marzo, por lo que lo registrado en enero aún es bajo frente a lo esperado.
Es una mala noticia
El ex ministro de Hacienda y actual rector de la Universidad EIA, José Manuel Restrepo, sostuvo que la previsión al alza de la inflación ya estaba advertida, mientras en el resto de América latina los precios están a la baja.
“El informe monetario del Banco de la República es más complejo en noticias difíciles para la economía. La inflación de cierre de 2026 será casi del doble de la que tenía estimado el banco central. Se tuvo una meta de 3,6 % y será de 6,3 %. Más inflación es causa de más pobreza y afectación a los más vulnerables”, detalló Restrepo.
Agregó que el crecimiento proyectado es a la baja en los próximos años, fruto del mal manejo de la economía de estos tres años.
“Se prevé un mal crecimiento de 2,6 % en 2026 y otro peor en 2027 de 1,7 %. La destrucción y el frenazo de la capacidad de crecimiento se deterioró, y será una pésima herencia económica de este Gobierno”, insistió.
También señaló que el desempleo proyectado es al alza. “La estimación es fruto de las decisiones de salario de fin de año y el impacto puede ser el aumento del desempleo urbano del 8, 2% al 9 %. Mientras tanto en los demás países de América latina sigue mejorando. Las decisiones equivocadas cuestan en inflación, informalidad y desempleo. Triste precarización de la economía”.
A su vez, sostuvo que el déficit primario fiscal sigue al alza. “Será 10 veces el déficit que teníamos en 2023. Cerca de 60 billones de pesos. El deterioro fiscal, que además presiona la inflación, sigue creciendo. El derroche en gasto de funcionamiento es insostenible”.
Por su parte, Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, sostuvo que el Banco de la República “tenía toda la razón para aumentar la tasa de interés”.
“La inflación sube de 5,10 % a 5,30 % y empieza a materializarse el choque del salario mínimo, exactamente en la magnitud que anticiparon el Banco de la República y los analistas. Cuando todo termine, el discurso oficial será que “solo” pasamos de 5,10 % a algo por encima de 6 %. El verdadero mensaje es otro: subimos hacia 6,0 % cuando íbamos camino a 3,5 %”, manifestó.
Seguirá al alza
Expertos resaltaron que la inflación se mantendrá al alza. David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, señaló que “se viene un periodo de política monetaria contractiva para contrarrestar las presiones inflacionarias”.
Postura del Gobierno
Pese a las alertas, el presidente Gustavo Petro defendió el alza del salario mínimo, y recalcó que no provocó ninguna catástrofe inflacionaria.
“Solo la carne y el café por su incremento en precios internacionales, que gravitó en ascenso en precios internos tuvo un efecto que elevó levemente la inflación respecto al mes de enero del año pasado en solo 0,25%, eso fue todo comparado al derroche de discurso mentiroso contra el salario vital. El Ministerio de Agricultura debe reunirse con el gremio ganadero para establecer criterios de exportación”, dijo.
“Aumento de 100 puntos básicos no es suficiente”
El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, defendió el incremento en la tasa de interés, que pasó del 9,25 % a 10,25 %, con un alza de 100 puntos básicos.
En ese sentido, el gerente del Emisor expuso durante el Congreso de Tesorería organizado por Asobancaria en Cartagena que incluso el aumento de 100 puntos básicos no es suficiente.
“A menos que las expectativas de inflación se ajusten a la baja, podrían ser necesarios aumentos adicionales de la tasa de política. Esto va a favorecer el crecimiento y eso nos obliga a actuar en una forma que no siempre es la más popular”, detalló Villar.
En ese sentido, agregó que el aumento de las expectativas inflacionarias ya se refleja en mayores costos de financiamiento para el Gobierno, con alzas cercanas a 200 puntos básicos en las tasas de los TES a cinco años durante 2025. “El incremento de la inflación esperada reduce la tasa de interés real, lo que podría obligar a nuevos aumentos de la tasa de política si no se corrige este panorama”.


