El presidente Gustavo Petro defendió la decisión de incrementar el salario mínimo en un 23,7 % y negó que la medida —actualmente demandada ante los tribunales— esté disparando el costo de vida.
En una alocución presidencial, el jefe de Estado señaló que el verdadero obstáculo para las finanzas públicas no es el aumento salarial, sino la decisión del Congreso de la República de hundir la reforma tributaria, lo cual recortó la capacidad del Estado para cumplir con sus obligaciones crediticias.
“Han atacado el aumento del salario vital, entonces tratan de enfrentar pobres con pobres para que los trabajadores sigan ganado mal”, aseguró el mandatario.
En ese sentido, agregó que con sus decisiones ha logrado que la inflación del país baje.
Petro señaló que pese al alza en términos reales de 18% en el salario mínimo el año pasado, los costos de producción cayeron 2 %.
Además, el mandatario le pidió al ministro de Hacienda, Germán Ávila, expedir decretos de “desindexen” la vivienda del salario mínimo para que los costos del salario mínimo no se equiparen al de ese sector.


