Varios de los seguidores del ‘Tiburón’, que muestran tatuajes del escudo del equipo y del logo de las barras a las que dicen pertenecer (Los Kuervos y Frente Rojiblanco de Sur), arribaron a Río después de 15 y hasta 20 días de viaje por vía terrestre, pidiendo chance en tractomulas, camiones y otros tipos de transporte no formales, según relataron ellos mismos al periodista barranquillero José Hugo Illera, quien se encuentra en territorio brasileño y realizó un ‘en vivo’ en el que se observaron varios de los aficionados. En una de las escenas, una de las personas involucradas termina desmayada en el piso tras recibir varios golpes. Una situación realmente lamentable y reprochable que da una muy mala imagen sobre la fanaticada rojiblanca, por más de que solo sean unos pocos. Varios de los seguidores del club caribeño que participaron en la reyerta nocturna, estuvieron en la tarde acompañando al grupo de jugadores en una caminata por Copacabana, que sirvió para activar físicamente a los futbolistas después del largo viaje desde Colombia a Brasil. Los futbolistas y los periodistas presentes sobrellevaron la situación tranquilos, con tolerancia y buen humor. Ya después, con el equipo concentrado en el hotel, se presentaron los incidentes.