Matteo Politano rompió el maleficio reciente del Nápoles en el Olímpico de Roma y, bajo su dirección, el conjunto de Antonio Conte logró, con los goles de Leonardo Spinazzola y Amir Rrahmani, la victoria, en el primer duelo de ambos del 2026, lo que le acerca al liderato de la Serie A que ostenta provisionalmente el Milan.
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A la espera del duelo de la decimoctava jornada del Inter, que recibe al Bolonia, el Nápoles sumó su segundo triunfo seguido y se situó, en la segunda posición, a un punto del equipo rossonero, que el viernes ganó en Cagliari.
Tiempo hacía que el Nápoles, flamante campeón de la Supercopa de Italia, no lograba darse una alegría en Roma, frente el Lazio. Seis eran los partidos sin ganar, cinco de la Serie A. Concretamente desde septiembre del 2022. Lo logró este domingo en un choque que terminó con tres expulsados. Dos con roja directa porque Adam Marusic, del equipo romano, y a Pasquale Mazzocchi, del Napolitano, se enzarzaron en una acción en el tramo final, en una jugada irrelevante y con todo sentenciado. Antes, había echado por doble amarilla al local Tijani Noslin.
Pero el nuevo año ha dejado atrás los problemas que el Nápoles ha mostrado como visitante. Y lo hizo ante un adversario que es una de las mejores zagas del fútbol italiano en lo que va de curso. Paso atrás para el interés del Lazio de asaltar una de las seis primeras plazas y postularse para las competiciones europeas. Queda rezagado, noveno, a seis del Como.
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El Nápoles entró mejor en el 2026. Especialmente impulsado por la inspiración y el talento de Politano, faro del equipo que propició el primer gol visitante con una buena acción por la izquierda, una incursión en la que dejó atrás a dos defensas, se acercó a la línea de fondo y envió un centro al área, al espacio, donde irrumpió Leonardo Spinazzola que, de primeras, batió a Ivan Provedel.
El siguiente gol, aún con el Lazio afectado, sin reacción, llegó en una acción a balón parado, pasada la hora de juego. Un tiro libre ejecutado por Politano que cabeceó a la red Amir Rrahmani.
No había noticias del Lazio. Su mejor noticia fue la llegada del intermedio que podía haber alcanzado con un castigo mayor si Eljif Elmas, de cabeza, no estrella su remate en el larguero. Hubiera sido el tercero del Nápoles.
El Lazio careció de capacidad de reacción después y en ningún caso puso en peligro la victoria de su rival, que fue el que, al contraataque, tuvo las mejores opciones. Pudo llevarse un resultado más abultado el conjunto de Conte. Lo rozó, como en la oportuidad de Pasquale Mazzocchi, en un centro al área, que encontró a Eljif Elmas, que lanzó cerca del poste derecho.























