El valor del sexto lugar del barranquillero Habib de la Salas, en la final de los 56 kilogramos de la halterofilia, y del diploma olímpico que recibió está en que lo hizo con la segunda mejor marca total (266 kilogramos) de un colombiano en las máximas justas. La mejor la impuso en Londres, Sergio Rada (269) aunque le alcanzó para ser séptimo.
Desde los Olímpicos de Sidney 2000, cuando Colombia se mostró ante el mundo como un país emergente en el levantamiento de pesas y ganador de su primera medalla de oro en su historia con María Isabel Urrutia, el vallecaucano Nelson Castro se había exhibido en la división mínima como el de mejor registro y presentación: 260 kilogramos en total.
La halterofilia colombiana, de la mano y los métodos exigentes del búlgaro Gantcho Karouchkov, había comenzado un proceso a finales de los noventa con deportistas del Valle del Cauca. De esa cosecha sacó una flor y fruto con Urrutia, y entre ese grupo estaba Nelson Castro, de Roldanillo, Valle, como uno de los deportistas competitivos en los 56 kilos.
Castro mostró, con una talla por debajo de 1,68 metros, 55,71 de peso corporal, brazos cortos y una técnica interesante, que exigió al límite su talento.
En Atenas 2006, cuando aún los asiáticos y europeos del Este aún se mantenían dominantes, Castro hizo su mejor récord personal con 262 kilos en total que lo ubicó en el noveno lugar.
Para aquel momento, los campeonatos nacionales estaban permitiendo la aparición de nuevos valores y uno de ellos fue Sergio Rada. El de Campo de la Cruz, Atlántico, estaba preparando el terreno para el relevo de Castro. Y no decepcionó al garantizar ocho años después con sus registros dos ciclos olímpicos en Beijing 2008 y Londres 2012.
Rada se había formado en la Liga del Atlántico, con el entrenador Carlos Caballero y quien también había competido en una olimpiada por Colombia: Melbourne 1956 y Roma 1960. Después la cotización y los resultados de Rada en Panamericanos y las exigencias de un deporte que demanda inversión en complementos vitamínicos, lo llevó a entrenar en la Liga de Santander y en los últimos años a la Liga de Bolívar.
En Beijing, Sergio Rada se ubicó entre los 12 mejores con un registro de 256 kilos en total y marcaba en la báscula 55.74 kilos de peso corporal.
Cuatro años después un Rada con más experiencia, más temple y músculo: 55,89 kilos, superó la marca de Nelson Castro. Los Juegos de Londres lo llevaron a un séptimo lugar: 269 kilos en total. La marca pasó a ser la número uno en la historia de un colombiano en una olimpiada.
Con 28 años y una técnica muy cultivada, Rada se resistía a ceder el puesto de la división. Tuvo al antioqueño Carlos Berna en Londres que hizo 268 kilos, pero apareció Habib de la Salas que también había iniciado un proceso en la Liga de Levantamiento de Pesas del Atlántico en 2008. Pedro Echeverría, un expolicia, descubrió la fuerza de Habib y le animó a buscar el camino en las Fuerzas Armadas, donde encontró apoyo y desarrollo.
De la Salas, hecho con la disciplina militar, el domingo levantó en total 266 kilos, con menos peso corporal que sus antecesores y se ha ubicado como el mejor lugar alcanzado por un haltero en las máximas justas. Ese es el brillo de su logro, que no le alcanzó para el podio, pero está en la historia aunque sea la segunda mejor marca.

























