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En el año 2008 Maria Fernanda Moreno y Marcela Peláez decidieron crear un blog llamado Susana y Elvira en el que hablaban entre ellas y con sus amigos sobre el sexo, los hombres, el amor, la vida, sin imaginar que alguien fuera a leerlas. El éxito fue masivo y en 2012 crearon la primera webserie masiva de Colombia en un naciente YouTube y ahora, 14 años después los personajes dan el salto a la gran pantalla.

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Este jueves llega a las salas del país Susana y Elvira: Sin plan B, protagonizada por las actrices que dieron vida originalmente, Manuela González y Mabel Moreno, acompañadas de un elenco con artistas de la talla del español Emmanuel Esparza, Emmanuel Restrepo, Claudio Cataño y más.

Susana y Elvira se reencuentran cuando ambas viajan a Santa Marta para planear la boda del año. Pero detrás del glamour y la puesta en escena, las dos cargan con heridas personales, fracasos profesionales y cuentas pendientes entre ellas.

Con sus vidas tambaleándose y una boda millonaria en juego, esta podría ser su última oportunidad de salvarlo todo... o de destruirlo para siempre. Con dos viajes a tierras paradisíacas como telón de fondo, la historia explora los límites del amor, la lealtad y la amistad verdadera. Una aventura emocional que pondrá a prueba no solo su relación, sino también su futuro profesional y emocional.

“Queríamos hablar también de la amistad, pero no de la que teníamos a los 20: esa de las roomies que la pasaban bomba y creían que todo estaba por venir. Esta vez queríamos explorar una amistad más adulta, atravesada por el tiempo, las frustraciones y los pendientes. Una Susana y una Elvira que, a los 40, aún no logran “chulear” esa checklist de lo que se espera tener resuelto a esta edad”, indicaron las artistas.

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En ese sentido, querían hacer una chick flick en toda regla, pero colombiana pues las comedias románticas no solo ocurren en Nueva York sino que pasan aquí, entre nuestras calles, nuestro caos, con nuestros acentos, contradicciones y formas particulares de querer.

“El camino no fue fácil: tres años laaaargos buscando cómo hacerla realidad, muchos momentos en que quisimos tirar la toalla, un año de escritura, meses de preproducción y un rodaje intenso entre Bogotá y la Costa colombiana”.