El siniestro aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, en el que dejó 69 militares fallecidos y más de 50 heridos, sigue siendo materia de investigación por parte de las autoridades. En medio de las primeras claridades entregadas por el comando de la Fuerza Aeroespacial, se confirmó un punto clave: la aeronave no tenía sobrepeso al momento del despegue.
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Según explicó el general Carlos Fernando Silva, comandante de la institución, el avión Hércules C-130 operaba dentro de los parámetros técnicos permitidos para este tipo de misión.
“La aeronave iba a despegar con un peso de 133.000 libras. En Puerto Leguízamo, este tipo de avión puede despegar hasta con 139.000 libras, y su peso máximo de operación en una pista adecuada es de 155.000 libras”, manifestó.
El oficial también aclaró que el vuelo no hacía parte de un proceso de entrenamiento. Por el contrario, se trataba de una operación de transporte militar con personal capacitado. En la aeronave se movilizaban 126 personas, entre ellas 11 tripulantes.

Sobre la presencia de más personal en cabina, indicó que no correspondía a formación académica, sino a una decisión operativa. “Llevaba una tripulación adicional para aumentar la alerta situacional. No iba ningún alumno”.
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Asimismo, detalló que el subteniente que perdió la vida cumplía labores de observación como copiloto. Entre tanto, el piloto que estaba al mando logró sobrevivir y permanece en recuperación en el hospital militar, desde donde ha entregado información relevante para esclarecer lo ocurrido.
Además, datos oficiales de la Fuerza Aeroespacial señalan que la aeronave, identificada con matrícula FAC 1016, fue fabricada en 1983 y acumulaba más de 13.500 horas de vuelo.

Por otro lado, el avión había pasado recientemente por mantenimientos mayores, incluyendo revisiones técnicas y contaba con certificación de aeronavegabilidad vigente hasta diciembre de 2027. En ese sentido, el general Silva reiteró que se trata de una aeronave “con bastantes capacidades”, diseñada para operar en condiciones exigentes y con cargas altas.
Descartado inicialmente el sobrepeso como causa del siniestro, las autoridades concentran ahora sus investigaciones en reconstruir lo sucedido en los minutos previos al accidente, con base en testimonios de sobrevivientes y análisis técnicos especializados.





















