Conmocionados. Así están los habitantes del barrio Aures, en la localidad de Suba, en Bogotá, luego de que una pareja de adultos mayores fuera hallada sin vida en su propia casa el pasado fin de semana.
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Se trata de Guillermo Alberto Anzola, de 72 años, y de Gloria Isabel Guerrero, de 66, cuyos cuerpos fueron encontrados en habitaciones distintas y con heridas de armas cortopunzantes. Las autoridades avanzan en las investigaciones con el testimonio de una hija de la pareja y con videos de cámaras de seguridad en el sector.
“Vivían ellos dos, mi papá y mi mamá, con una hija mía, menor de edad de siete años. También vivía mi expareja sentimental y padre de mis dos hijos”, contó la hija de las víctimas. Agregó: “Yo tuve una relación marital y de convivencia por 20 años seguidos, pero esa relación se acabó en el año 2024. Él me pegaba, me agredía físicamente y psicológicamente y por eso yo lo demandé por violencia intrafamiliar (...) él es pintor de apartamentos y casas, pero ahora mismo estaba sin empleo. Vivía en la casa de mis padres desde noviembre del año pasado, y mi mamá le arrendó una pieza por 250.000 pesos mensuales”.
Según el relato de la hija, citada por Noticias Caracol, fue a revisar la casa luego de que vieran algo sospechoso en los videos de la cámara de seguridad que está dentro de la vivienda. Le avisaron que “se vio en las cámaras a alguien saliendo de la casa de mis papás”. Describió que se trataba de un hombre que llevaba una cachucha puesta que era de su papá que se tapaba la cara con “un trapo”.
Esto alertó a la mujer, quien se fue para la casa donde vivían sus padres, pero lo que encontró fue una escena de horror: Guillermo Alberto, quien tenía una enfermedad terminal y problemas de movilidad, fue encontrado junto a su bastón, mientras que el cuerpo de Gloria Isabel estaba envuelto en una cobija.
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“Abrimos. Entraron los policías. Seguimos derecho al cuarto de mis papás, pero la puerta estaba cerrada con seguro. Yo me asomé por la ventana y vi a mi papá al lado de la cama, tirado en el piso boca arriba. Todo estaba revolcado: la ropa, las cobijas. Entonces, los policías nos dijeron que saliéramos y ellos se quedaron en el cuarto. Ahí fue que encontraron a mi mamá en el otro cuarto. Luego, la Policía me dijo que mi mamá estaba enrollada en una cobija”, contó la hija de la pareja.
En cuanto al otro hombre que vivía en la misma casa, ex pareja sentimental de la hija, llegó al sitio y dio una declaración jurada ante las autoridades, asegurando que no se encontraba en el lugar en el momento de los hechos.
Las autoridades descartan que se haya tratado de un robo, pues aunque encontraron la casa desordenada, había dinero en efectivo, celulares y otros objetos de valor.


















