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La guerrilla del ELN aseveró este martes en un comunicado que no era su “objetivo” el atentado perpetrado la semana pasada en Arauca contra el esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos, de la ASI, en el que murieron sus dos escoltas Wílmar Leal, de la Unidad Nacional de Protección, UNP, y Esmeli Manrique, de la Policía.

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“No fue nuestro objetivo, tampoco nuestra orientación, atentar contra el senador Castellanos o constreñir sus tareas electorales en la región. Los retenes que colocamos en las vías, obedecen a la situación de guerra que se presenta en la región, igualmente son medidas de defensa, frente a la acción de las fuerzas armadas estatales y las bandas de mercenarios”, dijo el ELN en su boletín.

El ataque se registró en pasado jueves en zona rural del municipio de Fortul, donde hombres armados interceptaron el vehículo blindado en el que se movilizaban los escoltas del congresista. Allí tres camionetas interceptaron el automotor del senador: una se posicionó adelante, otra en medio y una más atrás.

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El propio Castellanos ha dicho que no se trató de un retén improvisado sino de una acción planeada con precisión. De acuerdo a los informes de inteligencia, los responsables del atentado serían integrantes del Frente ‘Domingo Laín Sáenz’. El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que permita dar con los responsables.