A 19 y 15 años de prisión fueron condenados los hermanos José Gregorio y Estarlin Oswaldo Morgado Herrera, respectivamente, luego de aceptar su responsabilidad en el asesinato de Zaida Andrea Sánchez Polanco, alias La Diabla, crimen ocurrido el 23 de enero de 2025 frente a un hotel del barrio Laureles, en Medellín.

Como se sabe, en su momento las autoridades revelaron que esta mujer habría sido el verdadero objetivo de un atentado sicarial perpetrado el 29 de diciembre de 2024, en el municipio de Aguachica, en el que murieron cuatro miembros de una misma familia: Marlon Lora, su esposa Yurlay Rincón, y sus hijos Ángela y Santiago.
Un dato que cobró mayor relevancia es que los videos de las cámaras de seguridad en el restaurante captaron el momento exacto en el que una mujer de estatura alta y vestida igual que Ángela Lora Rincón salió despavorida del lugar y corrió hasta subirse en una camioneta de alta gama en la que por ese momento no dejó rastro.
Parte de los investigadores se dedicaron a saber quién era esta mujer, hasta que concluyeron que se trataba de Sánchez Polanco. De esta manera ya los interrogantes empezaban a tener respuesta, dejando a un lado las especulaciones de que el pastor tenía algún vínculo con estructuras criminales a quienes supuestamente les guardaba el dinero.
Alias la Diabla resultó ser la compañera sentimental de Javier Alfonso Veloza, conocido como alias Jhon Mechas, líder de las disidencias de las Farc en el Catatumbo y quien fue asesinado el 27 de diciembre de 2024. Su cuerpo fue encontrado a orillas de un río en El Banco, Magdalena.
Sobre los responsables de este asesinato, un juez penal de conocimiento avaló el preacuerdo suscrito entre los procesados y la Fiscalía General de la Nación y los condenó por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, partes o municiones.
Según la investigación adelantada por una fiscal de la Unidad de Delitos contra la Vida, los hermanos Morgado Herrera adquirieron una motocicleta en el centro de Medellín, la cual fue utilizada para transportar al sicario que disparó contra la víctima y facilitar su huida tras cometer el crimen.
Las autoridades lograron ubicar el vehículo a pocas cuadras del lugar donde ocurrió el homicidio, lo que permitió avanzar en la identificación de los responsables.
Los hoy condenados fueron capturados en febrero de 2025 en Barranquilla, a donde habían huido con el propósito de evadir la acción de la justicia, según informó la Fiscalía.





















