Once días completa el paro nacional indefinido de docentes. Las negociaciones entre la Federación Colombia de Trabajadores de la Educación (Fecode) y el Gobierno se retomaron el jueves pasado, pero se mantienen las diferencias en los siete puntos, pero tres son considerados como fundamentales dentro del pliego de peticiones.
Fecode ha señalado que espera del Gobierno soluciones concretas a las peticiones del magisterio y que 'no dilate los diálogos con el argumento de que no hay recursos'.
El primer punto clave dentro de la negociación está lo que ellos consideran 'bajos salarios'. Los docentes le exigen al Gobierno que cumpla lo pactado el 7 de mayo de 2015 en cuanto a la nivelación salarial. El Ejecutivo se comprometió a incrementar un punto porcentual adicional al reajuste salarial que por ley decreta anualmente para los trabajadores del sector público. También se comprometió a incrementar diez puntos porcentuales de la siguiente manera: dos puntos en 2016, dos en 2017, tres en 2018 y tres en 2019. El reajuste de los primeros años no se ha cumplido, según el Gobierno, por falta de recursos, situación que es rechaza por Fecode.
También exigen el mejoramiento salarial para los docentes etnoeducadores que han obtenido un nuevo título universitario, de manera que su salario se corresponda con dicha titulación. Quieren el reconocimiento y pago de la bonificación por servicios prestados a los docentes excluidos de lo contemplado en el decreto 2418 del 11 de diciembre de 2015.
El segundo tema clave guarda relación con la sobrecarga laboral que les genera la jornada única. Los docentes piden revisar las relaciones técnicas maestro-alumnos-aula de clase, teniendo en cuenta las realidades de los contextos en correspondencia con las recomendaciones de la ONU, así como garantizar la gratuidad y obligatoriedad de la educación pública preescolar hasta la educación media y programas de formación complementaria de las Escuelas Normales Superiores.
Fecode igualmente rechaza la utilización del mecanismo del fast track para tramitar reformas educativas que afecten la educación pública y las condiciones laborales y salariales de sus trabajadores.
Salud
Un tercer tema fundamental para los docentes, sin desconocer que le exigen al Gobierno el cumplimiento de los siete solicitados, tiene que ver con el servicio de salud.
El servicio que reciben los maestros en Colombia le ha representado un calvario a Esmeralda López, docente de Barranquilla, cuyo hijo de 9 años sufre de déficit de atención y no ha recibido las terapias correspondientes por parte de la entidad a la que está afiliada.
La docente explicó que el menor debe recibir cada ocho días un tratamiento de terapia ocupacional y de psicología, sin embargo, la Unión Temporal del Norte, encargada de los servicios de salud del magisterio en la ciudad, solo le otorga citas cada mes y medio.
Debido a que el menor debe recibir las terapias con urgencia, Esmeralda López decidió contratar un servicio particular para atender las necesidades de su hijo, servicio que le representa altos costos al bolsillo y que debería ser suministrado por la Unión Temporal.
Así como el caso de Esmeralda, son muchos los maestros, según la Asociación de educadores de Barranquilla (Adeba) los que han mostrado su inconformidad por el servicio de salud que reciben, el cual se ve reflejado diariamente en las largas esperas para recibir una cita de medicina general y especializada, el pésimo servicio de urgencias y la demora en la entrega de medicamentos.
En una auditoría realizada por la Fiduprevisora S.A., fiducia encargada de contratar los operadores de salud que prestan sus servicios a los docentes del magisterio, los resultados evidencian irregularidades en la prestación del servicio por parte de las Uniones Temporales establecidas para tal fin.
Según el informe, en la Unión Temporal del Norte, la cual cubre los Departamentos de Atlántico, Bolívar, Córdoba, Magdalena, San Andrés - Providencia y Sucre, la auditoría arrojó que no están cumpliendo con los días de espera para la entrega de los medicamentos de consulta general, de urgencias y de hospitalización.
De igual forma, señala que las sedes incumplieron durante 2016 las metas establecidas para los programas de promoción y prevención de cáncer de cuello uterino y de seno.
También reveló que los usuarios no cuentan con una farmacia en horario nocturno en los días festivos y tampoco los fines de semana.
Específicamente en el Departamento del Atlántico, el cual cuenta con 37.901 usuarios, la auditoría realizada a la Clínica General del Norte y sus sedes en los municipios, quienes constituyen la Unión Temporal, arrojó que se presentan quejas atribuibles al proceso por la dificultad en acceder al servicio a diferentes consultas médicas, generales y especializadas como fisiatría, urología, gastroenterología, otorrinolaringología, oftalmología, nefrología y neumología.
El HERALDO intentó comunicarse en repetidas ocasiones con Ligia Cure, quien oficia como representante legal en el contrato entre Fiduprevisora S.A y la Unión Temporal, pero no fue posible contactarla.
Tiempos de espera acordados
La fiduciaria establece, a través del manual del usuario, una serie de criterios para la oportunidad de acceder a los servicios, es decir, el documento indica que para pedir una cita para medicina general u odontología, los operadores deben tardarse máximo un día hábil para concederla al afiliado.
En cuanto a las especialidades básicas como cirugía general, pediatría, medicina interna ginecología y obstetricia y salud ocupacional, el tiempo límite para conceder la cita es de tres días hábiles para las ciudades capitales y cinco días para las zonas rurales.
Especialidades no básicas como medicina familiar, dermatología, neurología, ortopedia, entre otras, los operadores deben cumplir un límite de cinco días hábiles para la zona urbana y diez para las rurales (ver infografía).
Nueva contratación
Actualmente se encuentra suspendido un proceso de contratación con el que se pretende mejorar la calidad del servicio prestado a los docentes pertenecientes al magisterio.
La licitación para este nuevo contrato se declaró desierta a principios de año ya que los ofertantes no cumplían con las propuestas técnicas que incluía la red de servicio.
También se obligó a ser suspendido debido a las observaciones realizadas por la Procuraduría General de la República.
Con el nuevo proceso que se abre, Fiduprevisora S.A. pretende dividir el país en diez regiones y no cinco, como actualmente se encuentra distribuido.
De igual forma, el nuevo contrato incluirá la novedad de mecanismo de reemplazo, con el fin de que cuando la atención de la red primaria y la secundaria de los operadores no funcionen, la fiduciaria pueda contratar con cualquier otra clínica y descontarlo en la factura del operador que incumplió.
De igual forma, se creará una herramienta que permita sancionar a lo operadores que incumplan con la prestación del servicio.
La Procuraduría General de la Nación planteó una serie de recomendaciones con el fin de mejorar el proceso de contratación del nuevo modelo de salud para los docentes.
Pidió transparencia y selección objetiva en el proceso de contratación. Así como también sugirió la protección por los recursos destinados a atender el régimen especial de la salud del magisterio y la mejora frente a los problemas actuales en la prestación de los servicios.
En cuanto al proceso de contratación el ente gubernamental pidió garantías para la selección objetiva del evaluador y contratación mediante un proceso abierto.
Atención en salud: ¿qué dicen los gremios?
El presidente de la Asociación de Educadores de Barranquilla, José Ignacio Jiménez, indicó que el sistema de salud de los maestros está en 'cuidados intensivos', debido al deficiente servicio que prestan los operadores.
El dirigente gremial manifestó su preocupación debido a la prórroga de contratos que actualmente existen ya que —explicó Jiménez— esto ha generado que los operadores presten un mal servicio sin tener la supervisión correspondiente.
Asimismo, señaló que es importante que se acojan las recomendaciones realizadas por las asociaciones de educadores, representadas por Fecode, las cuales van a permitir ejercer un control y vigilancia sobre las entidades prestadoras de salud que no cumplan con su óptimo servicio.
Luis Grimaldo, presidente de la Asociación de Educadores del Atlántico, aseguró que el Sistema de Salud de los maestros de Colombia se ha ido deteriorando.
Indicó que a diario llegan decenas de reportes por parte de los docentes en los municipios, a los cuales se les dificulta la consecución de las citas para medicina general y especializada. 'No existe atención inmediata, las urgencias están colapsadas y el servicio en general es deficiente', señaló Grimaldo.
Grimaldo señaló que el Gobierno no ha sido 'oportuno' para llevar a cabo el proceso de licitación de los nuevos contratos a los operadores. Explicó que dentro de las peticiones realizadas por Fecode, está la inclusión de redes alternas de atención.
Así funciona el sistema de salud de los docentes en Colombia
De acuerdo con las normas constitucionales, el Estado creó un régimen especial para los docentes que prestan sus servicios en instituciones educativas públicas, las cuales son excepcionales a la Ley 100 de 1993.
El régimen fue creado con el fin de ofrecer un mayor cubrimiento que el previsto en el Sistema General de Seguridad Social en Salud. Para que esto sucediera, fue creado, mediante la Ley 91 de 1989, el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, el cual es administrado por la entidad fiduciaria Fiduprevisora, encargada de contratar los servicios médicos para los docentes del sector estatal.
Fiduprevisora debe garantizar, a través de los operadores que ellos contraten, los servicios de salud a los maestros, incluyendo la promoción de estilos de vida saludables, identificación precoz de patologías, la adecuada valoración y orientación de problemas derivados de la actividad ocupacional, rehabilitación integral de la incapacidad acontecida por causa de enfermedad general o profesional, entre otros servicios médicos.
Actualmente, el servicio de salud del magisterio, a través de 95 secretarías de Educación, atiende a aproximadamente 838.000 usuarios, entre docentes activos, beneficiarios y pensionados.
Para optimizar los servicios, delegó la prestación a cinco Uniones Temporales, entre las que se encuentra la Unión Temporal del Norte, que incluye los departamentos de Atlántico, Bolívar, Córdoba, Magdalena, San Andrés y Providencia y Sucre.
Por su parte, la Unión Temporal Oriente presta el servicio de salud a los departamentos de Arauca, Boyacá, Cesar, La Guajira, Norte de Santander y Santander.
La Unión Temporal Magisalud 2 incluye los departamentos de Cauca, Caquetá, Huila, Nariño, Putumayo y Valle del Cauca.
La Unión Temporal Medicol está conformada por los departamentos de Meta, Casanare, Tolima, Cundinamarca y Bogotá.
La Unión Temporal Magisterio, la cual agrupa a Antioquia, Caldas, Chocó, Quindío y Risaralda.
Cada una de estas Uniones Temporales son las encargadas de percibir los recursos de la salud de los maestros y distribuirlos entre las IPS contratadas para garantizar el acceso a los servicios de salud de cada población.


