El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, ante el aumento de homicidios en el departamento, especialmente en municipios como Sabanagrande, Malambo y Sabanalarga, expresó su preocupación y anunció la realización de un consejo de seguridad en los próximos días.
Reconoció que existen dificultades en materia de seguridad y que las cifras no se pueden ocultar porque son “contundentes y hablan por sí solas”; así lo señaló el mandatario este martes al término de la instalación del segundo Congreso Internacional de Carnaval, Educación y Transmisión de Saberes que se lleva a cabo en el auditorio de la Universidad del Atlántico.
Sin embargo, aclaró que estos hechos están relacionados por la disputa del control territorial del microtráfico por las estructuras criminales, y no por las actividades como el Carnaval o la Semana Santa.
“Hay que reconocerlo: existe una lucha por el dominio del microtráfico. Ese control territorial genera un fuego permanente entre estas estructuras”, explicó.
Asimismo, afirmó que las autoridades han logrado identificar cómo operan estos grupos y los corredores del narcotráfico que conectan con mercados internacionales.
Indicó que la droga proviene de la Sierra Nevada y pasa por municipios como Sabanagrande, desde donde es movilizada hacia Centroamérica y entre los corredores identificados por las autoridades están Las Flores y Santa Verónica.
“Es un negocio tan lucrativo que estas estructuras están en constante innovación para movilizar la droga y mantener el control de las rutas”, advirtió.
Legalización, la propuesta sobre la mesa
En medio de este panorama, el gobernador Verano fue más allá sobre la situación de seguridad y planteó la necesidad de abrir un debate de fondo sobre la política de drogas, incluyendo la posibilidad de su legalización.
“El problema no es solo de oferta, sino de demanda. Donde hay demanda, hay oferta”, sostuvo.
El gobernador insistió en que el consumo en países como Estados Unidos es uno de los principales motores del narcotráfico y, por ende, de la violencia en territorios como el Atlántico.
“Si no hubiera esa demanda desenfrenada en Estados Unidos, no tendríamos esta estructura delictiva operando en nuestro territorio”, afirmó.
En ese sentido, reiteró que la legalización podría ser una vía para reducir el poder de las organizaciones criminales y obligar a los países consumidores a asumir su responsabilidad.
“Creo que finalmente tendríamos que llegar a una legalización para que pueda haber precisamente una responsabilización de Estados Unidos, y no que ellos simplemente actúen como en el papel de víctimas, o sea, sus hijos son víctimas de nuestros narcotraficantes, no, ellos también tienen una responsabilidad en el manejo del consumo”, puntualizó Verano.


















