En medio de la polémica que se ha suscitado ante los posibles riesgos para la seguridad vial en la ciudad de Barranquilla por la finalización del convenio entre el Distrito y la Seccional de Tránsito de la Policía Metropolitana, la administración distrital dio a conocer a EL HERALDO que a través de la Secretaría Distrital de Tránsito y Seguridad Vial se vienen coordinando y ejecutando operativos para la regulación y control en los diferentes corredores viales de la ciudad.
De acuerdo con el Distrito, estas acciones se han implementado para mejorar la movilidad y fortalecer la seguridad vial. En ese sentido, se cuenta con el respaldo de un cuerpo operativo integrado por 70 agentes de tránsito, “quienes ejercen autoridad en la vía”.
Se trata de los agentes que son identificados con un uniforme azul y que fue conformado desde 2023 con el objetivo de ejercer funciones como autoridad de tránsito, conforme a lo establecido en el Código Nacional de Tránsito.
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A eso se suman, de acuerdo con el Distrito, un total de 230 orientadores del área de apoyo a la gestión, los cuales se encargan de apoyar la regulación y organización del tránsito en puntos críticos y zonas estratégicas.
“Gracias a este trabajo articulado se contribuye a optimizar el flujo vehicular, prevenir siniestros viales y garantizar una movilidad más segura para todos los actores de la vía”, destacó la administración distrital.
Aprueban control político
Este jueves, la plenaria del Concejo de Barranquilla aprobó la realización de un debate de control político a la secretaria de Tránsito y Seguridad Vial, Yaciris Cantillo, a causa de esta situación.
De acuerdo con el concejal Rachid Correa, la motivación de este espacio es conocer las razones detrás de la decisión de la administración distrital de no firmar un nuevo convenio con la Seccional de Tránsito de la Policía Metropolitana de Barranquilla.
“Hay una verdad incómoda y es que nadie está exento de un accidente en las vías. Esto no solo pasa en Barranquilla, pasa en todas partes. Le puede ocurrir a quien maneja carro, a quien maneja moto, a quien anda en bicicleta o a quien simplemente va caminando”, dijo.
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Correa puso de presente que, a través del convenio, en la ciudad se desplegaban alrededor de 165 uniformados para las labores de apoyo y regulación del tránsito. En la actualidad, el número es inferior.
“No estoy diciendo que los agentes de tránsito no estén haciendo su trabajo. Lo que estamos señalando es que hoy existe una incapacidad operativa para cubrir todas estas situaciones. No dan abasto”, sostuvo el cabildante de Cambio Radical.
Y agregó que “como Concejo de Barranquilla queremos acompañar este propósito de buscar tranquilidad y de encontrar soluciones. La idea es que Barranquilla pueda seguir garantizando vías seguras, acompañamiento de las autoridades de tránsito cuando sea necesario, así como regulación, control y campañas educativas, todo lo que hace parte de este convenio”.
El también concejal Antonio Bohórquez aseguró que dicho debate de control político será el espacio propicio para abordar las inversiones y gastos que ha hecho el Distrito para sostener dicho convenio.
“A mí me preocupa que le estamos apostando con todo —y creo que hay responsabilidad institucional y que en varios aspectos se ha manejado adecuadamente—, pero entonces surge una pregunta inevitable: ¿por qué seguimos teniendo indicadores tan graves de falta de cultura ciudadana, que se traducen en altos niveles de accidentalidad?”, expuso en su intervención.
El cabildante opositor mencionó que desde hace más de una década se han venido adoptando medidas que restringen prácticas como el mototaxismo, pero esto no ha ayudado a reducir los niveles de accidentalidad.
Otro de los apuntes que realizó corresponde al incremento constante de los ingresos por concepto de comparendos y multas: “Esto nos lleva a preguntarnos si el objetivo es recaudar, porque hay violación de las normas de tránsito y alta accidentalidad, o es resolver el problema logrando indicadores positivos de cultura ciudadana”.
Mientras que Edgardo Acuña, concejal del movimiento AICO, aseguró que hay muchos interrogantes sin respuestas frente a la regulación del tránsito en la capital del Atlántico.
“Los agentes de movilidad los vemos haciendo su trabajo en el norte de la ciudad; sin embargo, hay muchos puntos neurálgicos en Barranquilla donde brillan por su ausencia. Por eso es necesario conocer si hay algún estudio para identificar las zonas críticas, sobre todo, en horas pico, cuando se presentan grandes trancones”, dijo.
Además, expresó su preocupación frente a la falta de formación adecuada para que los agentes puedan regular el tránsito en la ciudad: “La señalización no puede hacerse de manera improvisada. Regular el tráfico implica saber ubicarse en la intersección, comprender los flujos vehiculares y utilizar correctamente las señales manuales para dirigir la circulación. De lo contrario, incluso se podría generar un accidente o poner en riesgo la vida de las personas”.


