Las playas de Santa Verónica, en el municipio de Juan de Acosta, comienzan a mostrar signos de recuperación como resultado de los avances en la construcción de espolones y las obras de relleno artificial de arena que buscan frenar la erosión costera en esta zona del Atlántico.
Los trabajos hacen parte de una intervención que incorpora ingeniería hidráulica especializada y asesoría internacional del Instituto Hidráulico de Cantabria, en España, con el propósito de estabilizar el comportamiento del mar y recuperar el litoral que durante años ha sido afectado por la socavación.
De acuerdo con el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, este tipo de obras buscan responder a la dinámica del movimiento oceanográfico que altera de manera constante la composición de las playas.
“Todo el mundo tiene problemas con el movimiento oceanográfico. Esa hidráulica oceanográfica es muy dinámica y altera sustancialmente la composición de las playas. Si queremos tener unas playas estables y ordenadas, tiene que ser precisamente con esta clase de obras”, señaló.
Como parte de los trabajos, el mandatario indicó que se están utilizando rocas provenientes de Ciénaga, consideradas de alta resistencia, con el objetivo de garantizar la estabilidad y durabilidad de los espolones que se construyen en la zona.
“Estamos trayendo piedras de Ciénaga, es la piedra más dura para tratar de contener los espolones con la calidad de materiales que se requiere para su estabilidad. Esto va a tener una mayor duración en el tiempo”, expuso Verano.
El mandatario fue enfático en que, además de la recuperación de arena, el proyecto contempla la creación de una playa que ayude a contener el oleaje y reducir el riesgo de inundaciones.
“Hubo una problemática que durante años amenazó viviendas, restaurantes y establecimientos turísticos ubicados frente al mar, pero ahora el Atlántico ya tiene una nueva playa para recuperar el turismo”, dijo.
Impacto en la comunidad
Los avances en la obra ya empiezan a generar cambios visibles en el paisaje. Algunos líderes del sector contaron que el primer espolón en el balneario supera los 130 metros de construcción mar adentro, lo que ha permitido que en uno de sus costados se forme una nueva franja de playa que comienza a ser utilizada por visitantes y pescadores.
Jesús Gabriel Molina, líder del sector de Santa Verónica, señaló que “se formó una nueva playita atractiva para visitantes y turistas, y a la izquierda se generó una bahía donde el oleaje llega mucho más suave, lo que reduce la presión del mar y la erosión”, explicó.
Puso de presente que con “la ampliación de la franja de arena, la zona también empieza a atraer a pescadores artesanales que llegan desde municipios cercanos como Puerto Colombia, Baranoa y Juan de Acosta”.
Mientras avanzan las obras, autoridades y líderes han concordado en que todavía hay mucho por recuperar, pero existe una oportunidad única para el turismo en el departamento.


