Barranquilla es una ciudad que se conoce por su significativa presencia de árboles. Estos ejemplares —si bien son los que embellecen el territorio y contribuyen a nuestro bienestar— se convierten en un verdadero peligro cuando están en avanzado deterioro.
Precisamente, las emergencias por la caída de árboles suelen ser muy comunes en épocas de fuertes brisas y de lluvias. Y, por lo general, estos casos dejan un saldo de personas heridas y daños materiales.
En vista de la evidente problemática, Barranquilla Verde —la autoridad ambiental del Distrito— adelanta un censo arbóreo desde el 2025. EL HERALDO pudo conocer el informe final de la fase 1 de este proyecto, el cual se propone conocer el estado real, la sanidad y el nivel de riesgo del arbolado urbano.
El estudio estableció que fueron censados 20.148 árboles, de los cuales 3.764 (18,68% del total censado) presentan afectaciones en su salud.
Según el informe, esta cifra incluye árboles con sintomatología leve a severa, pero dentro de ellos, los casos de compromiso estructural significativo —es decir, aquellos en riesgo severo— corresponden a 188 individuos (84 en la zona del Norte Centro Histórico y 104 en Suroriente), los cuales tienen un deterioro estructural que ya se encuentra confirmado.
“El censo permitió cuantificar de manera objetiva y técnica estos 3.764 árboles con algún grado de afectación, diferenciando a aquellos que requieren monitoreo preventivo de los que requieren intervención inmediata y sustentando jurídicamente las decisiones de tala o manejo correctivo en los 188 individuos con riesgo severo”, se lee en el documento conocido por esta casa editorial.
Cifras del estudio
De los árboles que están enfermos, la mayoría se encuentran en la localidad Suroriente, en donde hay 2.336 árboles (62,1 %) con afectaciones. Mientras que en el Norte Centro Histórico, hay 1.428 con patologías (37,9 %).
La mayor proporción en Suroriente se asocia a que allí persiste una mayor densidad arbórea en corredores viales, así como una presión urbana más elevada.
También influyen las condiciones de suelo compactado (es decir, cuando el suelo está demasiado duro y comprimido, lo que afecta la penetración de las raíces de las plantas), la elevada incidencia de termitas y la exposición a humedad residual y drenajes deficientes.
Por otra parte, en Barranquilla, las especies con mayor presencia en el inventario son roble morado, mango, almendro, palmera real, palmera manila, lluvia de oro y acacia, seguidas por otras especies ampliamente utilizadas en el arbolado urbano local.
Roble morado, más afectado
La especie que registró más árboles enfermos fue la del roble morado con 812 individuos afectados (21,6 %), y le siguen almendros, con 684 individuos (18,2 %); mango, con 592 (15,7 %); ceiba bonga, con 406 (10,8 %); acacia, con 371 (9,9 %), y la diversidad restante de especies con 899 ejemplares (23,8 %).
Asimismo, desde Barranquilla Verde se indicó que las especies con mayores cargas patológicas corresponden a las que fueron dominantes en el censo (en este caso, el roble morado).
Con respecto al tipo de enfermedades, predominaron las asociadas a déficit hídrico, compactación de suelo y desequilibrios nutricionales. Le siguieron las agallas y tumores (generalmente vistos en los robles morados), el desprendimiento de las cortezas de los árboles (condición principalmente vista en ejemplares de almendros y mango), pudriciones internas y presencia activa de termitas, especialmente en la localidad Suroriente.
Finalmente, en el documento fueron enfáticos con que estos primeros árboles censados no están en colapso, pero sí requieren de un manejo importante.
De esta forma, se aseguró que esta caracterización sirvió para establecer una base científica para el Plan Maestro de Gestión y reducir la incertidumbre en la toma de decisiones públicas para pasar de un modelo reactivo a uno predictivo.
Ya se han registrado emergencias
En la mañana del pasado martes 3 de febrero se registró la caída de un árbol en el norte de Barranquilla, lo que dejó a una mujer lesionada. El hecho se presentó en la carrera 51 con calle 84, barrio San Vicente.
La caída de este árbol se suma a la ocurrida el pasado 27 de enero, en el barrio El Prado, en la carrera 52, entre las calles 70 y 72, donde tres vehículos resultaron afectados. Ese mismo día también se cayó otro árbol en la calle 79B con carrera 42, en el barrio Las Mercedes. Asimismo, en diciembre del 2025 se cayó la antigua bonga que resguardaba del sol a parte de la comunidad del sector El Silencio. 12 vehículos del parqueadero sufrieron daños.


