Se le atribuye el lanzamiento de una granada que dejó tres personas heridas y cuantiosos daños materiales.
Autoridades investigan la posible vinculación de la banda trasnacional AK47 mientras refuerzan la seguridad en la capital de Norte de Santander.
Se trata de dos mujeres policías quienes, tras escuchar la explosión de una granada arrojada por presuntos integrantes del Clan del Golfo, salieron a apoyar a tres uniformados que quedaron heridos.
Los dos ataques, ocurridos en hechos aislados, sucedieron en menos de una hora.
Los militares fueron recibidos con disparos por los criminales que estaban ocultos en una finca del municipio de Granada.