Cuando Shakira apenas comenzaba su carrera musical, Caetano Veloso ya era uno de los artistas brasileños más reconocidos en Latinoamérica. Este cantautor no solo marcó generaciones con su música, sino que redefinió el sonido de Brasil desde los años sesenta a través del movimiento Tropicália.
El movimiento Tropicália (o Tropicalismo) fue un movimiento cultural brasileño de finales de los años 60 que revolucionó la música, el arte y la forma de pensar la identidad de Brasil. Surgió principalmente entre 1967 y 1968, en plena dictadura militar, y mezcló tradición brasileña con influencias extranjeras como el rock psicodélico, el pop, la música experimental y las vanguardias artísticas. Caetano Veloso fue figura clave de esta corriente musical.
Por eso y por su imponente voz que se mezclaba con los sonidos propios brasileños, Caetano Veloso es uno de los artistas que se convirtió en fuente de inspiración para ‘La Loba’. En Copacabana, la barranquillera cumplió su sueño de cantar junto al maestro. En un momento cargado de emotividad, ambos interpetraron “O leãozinho”, un hecho que quedó en la memoria de los dos millones de asistentes al megaconcierto.
En 1997, cuando Shakira recién estaba construyendo su carrera, que luego se convertiría en una trayectoria histórica en el mundo, la barranquillera manifestó, en diálogo con el periódico O Globo, que sentía una profunda admiración por Caetano Veloso y que algún día quisiera conocerlo. ”Escuché la música de Djavan por primera vez cuando fui a Brasil. Quería conocer a Caetano, me gusta mucho el sonido de su trabajo", expresó en ese momento.
Este sábado 2 de mayo, ese sueño se cumplió luego de casi 30 años y, por supuesto, el momento quedó en el corazón de los brasileños y de generaciones que han sido testigos de cómo la historia de ese país estuvo marcada por la música de Caetano Veloso.
Además, el cantautor fue uno de los primeros artistas que Shakira descubrió al llegar a Brasil a sus 18 años cuando hizo sus primeras giras en el país.“Qué honor”, dijo la barranquillera emocionada.
Como si fuera poco, María Bethania, hermana de Caetano y otra de las grandes figuras de la música en el país suramericano, subió al escenario para cantar con la barranquillera, ‘O que é, o que é’, una canción de Gonzaguinha que exalta la vida y uno de los clásicos más emblemáticos del repertorio de esta nación, con el batuque de una típica batería de samba.
La ronda de invitados terminó con Ivette Sangalo, artista con la que la colombiana cantó ‘Um pais tropical’, tema que ya habían interpretado juntas en 2011 en Rock in Río.
Sin embargo, Anitta fue la primera sorpresa. Apareció hacia la mitad del megaconcierto para interpretar ‘Choka Choka’, el tema recientemente lanzado por las artistas, y con el que ambas hicieron vibrar al público con su pegajoso ritmo.
Aunque era un secreto a voces, la presencia de la brasileña solo se confirmó cuando su cuerpo se iluminó sobre la pasarela con un traje tan brillante como el de Shakira, a la que llamó de ‘Rainha’ (reina) al saludarla.


