La arena de Copacabana vuelve a latir al ritmo de una colombiana. Once años después de su última parada en Brasil, Shakira regresa para aullar más fuerte que nunca y con sus garras, hacer historia una vez más.
Este sábado 2 de mayo, la barranquillera se planta frente al mar en el multitudinario Todo Mundo no Rio, un espectáculo gratuito que se ha convertido en una romería musical donde los récords son protagonistas. Y Shakira llega con el objetivode superar cifras que ya parecen imposibles.
Antes que ella, dos gigantes pisaron esa misma arena. Madonna reunió a 1,6 millones de personas. Lady Gaga llevó la vara aún más alto, con 2,5 millones coreando cada canción.
Se prevé también que el 84,6 % del público sea de residentes de Río de Janeiro y su región metropolitana, mientras que el resto serán turistas brasileños e internacionales.
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El escenario también juega en otra liga. No se trata solo de luces y sonido, sino de una estructura descomunal. Más de 1.300 metros cuadrados y una pasarela de 250 metros que se adentra en la multitud como si quisiera tocar cada mano. Es el más grande que ha tenido este evento.
Además del montaje, una de las mayores expectativas son los nombres que podrían aparecer de sorpresa. Ella desea un despliegue femenino potente. Y ahí entra en escena Anitta, con quien acaba de lanzar Choka Choka y con quien ya se dejó ver ensayando. Para muchos, es la apuesta más segura.
También suenan otras cartas como Zara Larsson, con un remix en camino; Beéle, con quien ya comparte colaboración; y el infaltable Alejandro Sanz, cómplice histórico de éxitos que todavía retumban en cualquier pista latina.
En las apuestas más arriesgadas aparecen nombres como Beyoncé y Rihanna. Poco probables, dicen algunos. Imposibles, dicen otros, pero cuando se trata de La Loba, lo improbable suele encontrar la forma de volverse real.
Amor brasileño
Shakira guarda en su corazón un espacio reservado para el país suramericano, uno de los primeros que le abrió las puertas en sus inicios musicales.
Hace más de tres décadas, cuando la joven barranquillera aún promocionaba su álbum ‘Pies Descalzos’, los brasileños fueron los primeros en abrazar su música fuera de Colombia.
La Ganadora de 15 Grammy Latino y cuatro Premios Grammy ha reconocido en varias ocasiones que aprendió portugués en apenas un mes, a los 18 años, durante sus primeras giras por Brasil, y ha afirmado que el país fue determinante en su expansión internacional y en su historia musical.
En un artículo íntimo publicado en el diario O Globo, la artista puso en palabras una etapa de su vida marcada por la ruptura, la reinvención y, sobre todo, la resistencia.
“Tuve que reinventarme completamente. Como madre, proveedora, artista, mujer. De ese aprendizaje nació esta gira No es un grito de venganza ni una declaración de victimización. Llorar ya no basta, hay hijos que sostener”, expresó.


