Resiliencia, amor y esperanza, son las capacidades humanas de María Ojeda, una joven de 21 años que se ha convertido en símbolo de optimismo e inclusión en Galapa, luego de que fue elegida como la Reina de Seres Capaces del Carnaval 2026, un reconocimiento que visibiliza su talento y lo proyecta al mundo hoy, en el Día Mundial del Síndrome de Down.
La corona que empezó a portar este año no solo representa una conquista personal, sino también la voz de cientos de familias que diariamente luchan por abrir espacios de participación y respeto en la sociedad.

La historia de Ojeda está profundamente ligada a la fe. Su madre, Mónica Ortiz, recuerda que la joven nació de manera prematura, antes de cumplir los seis meses de gestación, después de presentar sufrimiento fetal que obligó a una cesárea de urgencia.
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Fue entonces cuando, en medio del proceso posparto y la carga emocional del momento, recibió la noticia de que su hija tenía Síndrome de Down.
“Fue muy fuerte. Nadie te prepara psicológica ni mentalmente para eso. Son tus sueños, tus expectativas, porque yo quería tener una familia grande”, contó a esta casa editorial.

La situación se tornó aún más compleja cuando, horas después de nacer, la pequeña presentó una grave infección que la mantuvo en coma durante casi un mes. Su madre mencionó que los médicos llegaron a plantear la posibilidad de retirar los soportes vitales debido al sufrimiento que enfrentaba. Sin embargo, en medio de la desesperación, ocurrió lo que la familia describe como un milagro, María comenzó a respirar por sí sola.
“Yo la abracé y le pedí a Dios que me dejara quererla como fuera. Y ella empezó a luchar por su vida. Recuerdo que había una virgen al frente de mí cuando la enfermera me la entregó y desde entonces, ella supo superar esa crisis. Por eso me parece bonito contar nuestra historia, en el Día mundial del Síndrome de Down”.
Sacrificios de una madre
El camino hacia la recuperación de María estuvo lleno de retos. La pequeña en aquel entonces, enfrentó problemas cardíacos, dificultades para alimentarse y pronósticos médicos poco alentadores que señalaban que probablemente no caminaría.
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Su madre decidió entonces posponer su desarrollo profesional para dedicarse completamente a su cuidado.

“Era entre mi hija y el trabajo. Mi corazón eligió a María porque sabía que esa niñita me necesitaba. Las terapias fueron constantes, desde estimulación física hasta experiencias innovadoras como la terapia asistida con animales, que resultó determinante en sus avances. A ella le regalaron una perrita que se convirtió en su aliada para dar sus primeros pasos. Y a los dos años y medio ella caminó”, dijo.
La inclusión cambia vidas
Uno de los mayores anhelos de Mónica, era que su hija pudiera estudiar en un entorno inclusivo. Tras insistir durante años, logró que ingresara a un colegio público en el barrio Las Nieves de Barranquilla, donde compartió con niños sin discapacidad. Allí no solo fortaleció sus habilidades sociales, sino que descubrió su pasión por la danza, especialmente por la cumbia, disciplina que practicó desde pequeña con el apoyo de sus docentes.
“Verla cumplir sus sueños, tener amigos y desarrollarse en su entorno ha sido algo que realmente valió la pena. Aunque la pandemia representó un retroceso en su proceso comunicativo, mi hija logró retomar sus actividades con el acompañamiento de todos nosotros, es que ella siempre ha sido la reina de la familia”.

María es un ser capaz
Desde el Enlace Municipal de Discapacidad, explican que la coronación de María forma parte del programa institucional ‘Seres Capaces’, una iniciativa que busca dignificar y visibilizar a esta población en el municipio. Ivonne Páez, integrante del programa, señala que el Carnaval incluyente se realiza el domingo festivo, cuando se corona tanto a la reina infantil como a la reina de ‘Seres Capaces’.
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“María no solo recibe una corona. Ella representa a más de 250 personas vinculadas directamente al programa y a cerca de 900 que han sido caracterizadas en el municipio”, explicó.

Quienes conocen a María coinciden en describirla como una joven alegre, cariñosa y carismática. Donde llega, se convierte en el centro de atención.
Al finalizar la entrevista con EL HERALDO, ofreció una muestra espontánea de baile que evidenció su talento.





















