Compartir:

La carrera 50 volvió a convertirse en una sola pista de baile. Durante cuatro días, el Par Vial fue un río de gente que no dejó de cantar ni un minuto. Más de 15.000 asistentes por día confirmaron que Baila la Calle es la pista a cielo abierto más grande del Carnaval. Y el domingo, en el cierre con el Festival de Orquestas 2026, el nombre que más sonó fue el de Dolcey Miguel Jr., quien se llevó el Congo de Oro.

El artista barranquillero conquistó al público y al jurado con una presentación intensa, alegre y muy conectada con la gente. Lo hizo sin exagerar, sin inventar nada distinto a lo que es en cada show. “Quise que fuera genuino, lo que somos siempre en tarima”, explicó a EL HERALDO.

La noticia del triunfo lo tomó por sorpresa. No estaba en la 50 cuando se enteró. La recibió de madrugada, casi a la una y media, mientras tocaba en Galapa. “Me avisaron por el micrófono interno. La agrupación empezó a celebrar y yo no entendía bien qué pasaba. Pregunté varias veces si era verdad. No lo creía. Fue una felicidad absoluta”.

Era la primera vez que participaba en el Festival de Orquestas. Se inscribió casi a última hora. Durante años no se había atrevido por miedo a perder. “Uno no quiere perder. Pensaba: ¿y si no gano? Pero al final tomé valor”.

La decisión tuvo mucho que ver con su padre, el reconocido acordeonero Dolcey Julio Gutiérrez De la Cruz, conocido como ‘El especialista de la música picante’. La noche antes de confirmar su inscripción fue a visitarlo para contarle que competiría. El padre también había recibido invitación para participar. El hijo le dijo con sinceridad que si él se inscribía, prefería no hacerlo. “No tengo cómo competir contigo”.

“Mi padre decidió no participar y me aseguró que el Congo sería para mí. Incluso recordó que la primera vez que compitió, también ganó. Esa confianza fue mi impulso final”.

Josefina Villarreal

Y es que en la carátula de una producción antigua aparece su padre vestido de Congo con un bebé en brazos, también disfrazado. Ese bebé era Dolcey Miguel Jr. El disco se llamaba “El hijo del Carnaval”. Por eso, cuando subió a la tarima de la 50, lo primero que gritó fue: “Barranquilla, aquí tienes a tu hijo del Carnaval”.

Su presentación duró doce minutos, el tiempo reglamentario. La preparó esa misma tarde, en medio del cansancio del Carnaval. El domingo tenía tres shows y se reunió con su agrupación y organizó las canciones para que encajaran en el tiempo exacto.

Abrió con un mosaico de tres canciones de su padre: Cantinero silba trago, Curruchando y Música y ron. Después interpretó El soltero feliz, versión que hizo en pandemia de un tema del mexicano Espinoza Paz, y que se convirtió en su carta de presentación. La mezcló con un intro de Songo Sorongo. Cerró con No me mates, el himno carnavalero que grabó su padre. “Cuando sonó esa canción, la 50 se quería caer”.

Novedades

El segundo lugar fue para Akanny, quien ofreció un show cargado de energía, y el tercer puesto lo ocupó Encanto Millero, que también se destacó por su fuerza escénica y conexión con el público.

Uno de los momentos más emocionantes de la jornada fue la entrega del Congo de Platino, otorgado por los aplausos del público a Martín Elías Jr., luego de que la medición oficial con sonómetro registrara 109,0 decibeles, reflejando la euforia que genera entre los seguidores del vallenato este artista que continúa posicionándose como una de las promesas del género.

Como novedad este año, se entregó por primera vez el Congo Leyenda, un reconocimiento especial a la trayectoria musical y artística, que fue concedido al artista Chatella, en homenaje a su aporte a la música y al festival.

La decisión estuvo a cargo del equipo de jurados conformado por Edwin Gómez, Buxxi, Martina La Peligrosa, Pachalo y Larry Vanegas, quienes evaluaron a las agrupaciones bajo criterios de afinación y acoplamiento, originalidad y creatividad, interpretación, actuación vocal, puesta en escena y aceptación del público.

Josefina Villarreal

En esta edición, el Festival también rindió homenaje a Kevin Flórez, por sus 20 años de trayectoria; a Bonny Cepeda, por sus 45 años de carrera; y a Juan Piña, por sus 65 años de vida artística, reconociendo su aporte invaluable a la historia sonora del Carnaval y del país. Asimismo, a través de Olímpica Stereo, se exaltó el legado de Edwin “Guayacán” Madera, quien desde La Troja dejó una huella imborrable en la memoria musical de Barranquilla y en la comunidad salsera de Colombia y el mundo.

El homenaje a Edwin “Guayacán” Madera incluyó una presentación especial de la orquesta invitada La Nómina del Pin, que rindió tributo a su legado musical. También se destacó la participación especial de Altafulla, quien además recibió una placa de reconocimiento por llevar la cultura del Caribe en alto y proyectarla con orgullo a nuevos escenarios. De igual manera, fue exaltado el icónico Pickup El Timbalero con la entrega de una placa a su propietario, Alex Alemán, resaltando su contribución a la cultura salsera y picotera de la ciudad.