En medio de la incertidumbre que dejó la pandemia, cuando las fiestas se apagaron y las máquinas de coser quedaron en silencio, la diseñadora barranquillera Karen Loewy encontró una oportunidad creativa que transformó la adversidad en propósito.
Así nació ‘Son un Cuento’, una marca de moda infantil que viste, narra, acompaña y genera empleo digno para madres cabeza de familia y artesanas en el territorio colombiano.
“Fue una respuesta a un momento muy duro. No había carnaval, no había matrimonios, no había trabajo para muchas costureras”, recordó Loewy a EL HERALDO.
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Desde ese punto de quiebre, la diseñadora decidió integrar dos mundos que pocas veces dialogaban, la moda y la literatura, creando así una experiencia sensorial completa alrededor de cada prenda.
En ‘Son un Cuento’, la ropa se convierte en un lienzo narrativo. Cada vestido, manta o conjunto parte de una historia escrita por la propia Karen, ilustrada especialmente para el patrón de la prenda sin diseños repetitivos y acompañada por un personaje textil que se esconde en un bolsillo.

A esto se suma un código QR que permite escuchar el cuento narrado y musicalizado, y un empaque que simula un libro, cerrando así un universo creativo que invita a los niños a “llevar puesta” una historia.
Una conexión bonita
“Son historias andantes”, es así como la diseñadora describe su creación. Esta fue una idea que tardó cerca de cinco años en desarrollarse y que apenas lleva ocho meses en el mercado.
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“Detrás del proyecto hay un equipo multidisciplinario que incluye ilustradores, narradores, musicalizadores, animadores, diseñadores gráficos, impresores y, por supuesto, costureras y sastres. Se creó un universo de empleo alrededor de la creatividad”, afirma.
La propuesta no solo ha conectado con los niños, sino también con los padres. En ferias como EVA, en Bogotá, Loewy ha sido testigo de cómo los adultos vuelven a la infancia al escanear un código QR o escuchar un cuento.
“Esa retroalimentación incluso nos llevó como marca a sumar un nuevo detalle, un separador de libros dentro del empaque, para que las historias puedan leerse antes de dormir, sin pantallas de por medio”.
Se internacionalizaron
El alcance de ‘Son un Cuento’ pronto cruzó fronteras en el mes de enero. Antes incluso de consolidarse en el mercado colombiano, la marca debutó en ‘I Love Playtime Paris’, una de las ferias más importantes de moda infantil en Europa, donde obtuvo su primer pedido internacional desde China. La diseñadora regresó a Europa por segunda vez y participó también en una feria en Valencia, España, abriendo mercados en más de una decena de países, entre ellos Japón, Corea, Suiza, Brasil y Líbano.

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“En París, fuimos seleccionados como una de las 20 propuestas que representaban el espíritu curatorial de la feria ‘Hecho con amor’, un reconocimiento a proyectos con identidad, oficio y propósito. Allí lanzamos además la nueva línea ‘Mantas para Soñar’, que conserva el ADN narrativo de nuestra marca e incorpora personajes tipo almohada y relatos sonoros pensados para el descanso y la calma”.
La expansión de la marca a Asia trajo nuevos retos creativos.





















