Horas antes de que la denuncia en su contra fuera archivada, un nuevo elemento avivó la controversia alrededor de Julio Iglesias. Se trata de una carta, conocida en medio del escándalo, que el cantante habría enviado al Consulado de España en República Dominicana, documento que rápidamente se convirtió en pieza clave dentro del debate público que rodea el caso por presunto acoso.
La misiva, fechada el 6 de julio de 2021, fue revelada cuando el proceso ya estaba bajo la lupa mediática. En ella, el artista solicitaba apoyo para la activación de visados tipo Schengen a favor de algunas de sus empleadas, a quienes describió como “personal interno” que viajaría a España para atender asuntos familiares.
El visado Schengen es un permiso de corta duración que permite circular por países de la Unión Europea entre 90 y 180 días, generalmente con fines turísticos, de negocios o visitas familiares.
Justamente allí surgió uno de los puntos que despertó cuestionamientos, ya que esta categoría no autoriza actividades laborales, lo que, en teoría, habría requerido un trámite migratorio distinto.
“Por medio de la presente solicito tu ayuda en la solicitud de los visados Schengen para mis empleados (personal interno) que estarán viajando a España en los próximos días para atender a mi familia”, se lee en el documento atribuido al intérprete de Un canto a la Galicia.
La revelación de la carta generó múltiples interpretaciones y reacciones, especialmente por el contexto en el que salió a la luz. Pocas horas antes de que la denuncia fuera archivada, un detalle que no pasó desapercibido para quienes han seguido de cerca el caso.
La respuesta del ex cónsul
Ante la polémica, Pablo Gómez Olea, quien era el cónsul general de España en República Dominicana al momento de recibir la solicitud, se pronunció sobre el tema. En declaraciones al Diario, explicó que en ciertas ocasiones se tramita un visado Schengen en lugar de una visa de trabajo cuando la estancia en territorio europeo es breve.
No obstante, aclaró que este tipo de solicitudes deben cumplir requisitos específicos, como que la persona que hace el requerimiento esté legalmente establecida en el país y demuestre solvencia económica suficiente para cubrir todos los gastos de quienes viajarán.
En la misma carta, Iglesias dejó constancia de ese compromiso económico: “confirmo que cubriré su alojamiento, alimentación, viaje, seguro de viaje, cualquier emergencia médica, así como los gastos que se les presenten. Si necesitan mayor información, que no duden en comunicarse conmigo…”, escribió el cantante.
Aunque el proceso judicial fue finalmente archivado, la aparición de este documento añadió un nuevo capítulo a la controversia, dejando más preguntas que respuestas en un caso que, pese a su cierre legal, continúa generando debate en la opinión pública.




















