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La noche del 31 de enero de 2026, la Plaza de la Paz volverá a convertirse en el epicentro de la esencia del Carnaval de la 44. Allí, en medio de música, danza y tradición, serán coronados los reyes centrales Sharon Hurtado y Luis Mauricio Aragón, junto a los reyes infantiles Ashley Sofía Gómez y Germán Javier Palomino Montes, en un espectáculo que ya empieza a tomar forma y que promete reunir a miles de bordilleros en torno a la alegría popular bajo el nombre de ‘Barranquilla, la gran experiencia’.

El espectáculo que acompañará esta noche nace de una idea definida por su director artístico, Mauricio Cherkes, quien asegura que el escenario fue pensado para “respetar profundamente la tradición y unirla con el barranquillero de hoy, ese ciudadano que es resultado de muchos encuentros culturales”. La intención es que cada elemento en escena hable de la ciudad y de su gente.

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Barranquilla es una ciudad trietnia, con raíces indígenas, africanas y europeas, pero también es reconocida por ser un lugar de acogida. La llegada de comunidades hebreas, árabes, chinas, alemanas, italianas y norteamericanas ha construido una identidad diversa que hoy se refleja en el Bordillo, símbolo de inclusión y encuentro durante el Carnaval. Según Cherkes, esa mezcla cultural “no solo define nuestra identidad, sino que nos permite mirar al futuro sin perder lo que somos”.

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La coronación también ha sido pensada como un evento para todos. Por ello, contará con boletería gratuita y paga, manteniendo el espíritu popular y democrático del Carnaval de la 44, que cada año convoca a miles de personas en el Centro de la ciudad.

En escena participarán más de mil bailarines, quienes darán vida a un gran relato colectivo, acompañados por 10 jóvenes promesas de la música en Barranquilla. Este cartel artístico busca mostrar el talento emergente de la ciudad y renovar el sonido del Carnaval, sin perder sus raíces.

Todo ocurrirá sobre un escenario de tres niveles, diseñado como un espacio simbólico. Una pantalla circular, ubicada en la parte superior, rendirá homenaje a la Tierra y a la luna barranquillera.