El mundo de las artes Sin embargo, su apertura al mundo se lo dio el inglés, aprender una segunda lengua en el momento preciso en el que esta en particular se estaba globalizando le hizo interesarse más en las conversaciones que se deban en otros territorios, y en el comprender que faltaba a los colombianos. Rápidamente el tiempo pasa, María Eugenia logra ir a Europa estudiar arqueología, la carrera de sus sueños, pero le toca dejarla a medias porque regresa a atender una situación especial de su madre. 'El primer lugar en el que lo hicimos fue en Bellas Artes, todo era muy básico, pero lo que queríamos era arrancar, ahí reunimos una pequeña muestra de danza, música y había también un par de pinturas y esculturas, y en su momento fue toda una novedad en la ciudad'. {"titulo":"'Llevo 35 años llenando de optimismo los estadios del mundo': ‘el Cole’","enlace":"https://www.elheraldo.co/sociedad/llevo-35-anos-llenando-de-optimismo-los-estadios-del-mundo-el-cole-1041365"} Un espacio para la ciudad Luego de esos primeros encuentros, a María Eugenia le toca mudarse a España, donde estudia y se gradúa de relaciones internacionales. Pero al regresar a Barranquilla lo hace con una inquietud, recuperar el Museo de Arte Moderno. Ahí la magia del arte se mantuvo viva en Barranquilla, hasta que un cambio administrativo que suponía un lugar más amplio hizo que el espacio físico del museo desapareciera. {"titulo":"El tecleo artístico de Catalina Lapeira","enlace":"https://www.elheraldo.co/sociedad/catalina-lapeira-el-arte-de-la-deconstruccion-1041103"} Su mayor sueño: Tener un MAMB de talla mundial En su discurso, María Eugenia es clara al decir que la situación que actualmente compromete al espacio físico del Museo de Arte Moderno de Barranquilla compromete a una autonomía ajena a la administración local. 'Nuestro sueño para cumplir 25 años del MAMB era estrenar sede, ya hoy tenemos 28, y seguimos esperando, pero lo hacemos con paciencia, y creyendo que mejores cosas vendrán siempre'.