El equipo de Mariano Barbacid, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en España eliminó en ratones el cáncer de páncreas más común, el adenocarcinoma ductal, y lo hizo, con una terapia combinada de tres fármacos que evita la aparición de resistencias y que no tiene efectos secundarios importantes.
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La terapia, la primera lograr la curación completa en modelos experimentales, fue diseñada por las científicas del CNIO Vasiliki Liaki y Sara Barrambana -primeras autoras del estudio- y por Carmen Guerra, coautora principal del estudio que se publicó en la revista PNAS.
Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO, presentó los resultados del estudio en una rueda de prensa junto a la investigadora Carmen Guerra, a la presidenta de la Fundación CRIS contra el cáncer, Lola Manterola, y a la soprano y paciente de cáncer de páncreas, Cristina Domínguez.
¿Quién es Mariano Barbacid?
Nació el 4 de octubre de 1949 y es uno de los oncólogos moleculares más influyentes de España. Estudió Ciencias Químicas, con especialidad en Bioquímica, en la Universidad Complutense de Madrid, y obtuvo su doctorado en Biología Química en 1974.
Luego se fue al Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, donde desarrolló una destacada trayectoria investigando virus tumorales y formó su propio grupo de trabajo en el área de Biología Celular y Molecular.
En 1982 alcanzó reconocimiento internacional al aislar por primera vez un gen humano mutado capaz de provocar cáncer, vinculado específicamente a tumores de vejiga. Años después, en 1986, identificó el gen TRK y describió la familia de proto-oncogenes TRK, fundamentales para la supervivencia neuronal y el desarrollo de terapias neurológicas.
En 1998 fundó en España el CNIO, desde donde ha impulsado investigaciones clave en oncología.
La lucha contra el cáncer de páncreas
El camino fue largo. En 2019, el equipo del CNIO logró suprimir el cáncer en ratones eliminando dos dianas EGFR y RAF1 pero “con varios peros”, entre ellos, que “solo la mitad de los tumores respondieron, que eran relativamente pequeños para lo que puede aguantar un ratón y cuando los tumores superaban los 100 m3 ninguno respondió”, recuerda el investigador.
Durante seis años más, el equipo buscó dianas adicionales y descubrió STAT3, implicado en múltiples procesos celulares como la proliferación, la supervivencia o la inflamación. El equipo del CNIO probó entonces una terapia triple dirigida contra STAT3, EGFR y RAF1 y logró que durante el tiempo del estudio los ratones estuvieran 300 días libres de tumor “aproximadamente la mitad de lo que vive un ratón”, apunta Barbacid.
Para ello, el equipo combinó daraxonrasib -un inhibidor de KRAS diseñado por la empresa estadounidense Revolution Medicines que aún no ha sido aprobado por la FDA americana-, afatinib, un fármaco aprobado para ciertos tipos de cáncer de pulmón y el degradador de proteínas SD36.
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A partir de ahora, prosigue Barbacid, la “hoja de ruta” será seguir investigando para mejorar la terapia y ampliarla a otros modelos de ratón con otras alteraciones genéticas, estudiar las metástasis derivadas de estos tumores para identificar con precisión los pacientes que podrían beneficiarse de la nueva estrategia terapéutica, y analizar “con detalle” su efecto en el microambiente tumoral.
Para ello, Barbacid hace un llamamiento a los cirujanos y patólogos de los hospitales para que envíen al CNIO muestras de pacientes con las que poder realizar todas estas investigaciones porque “nos queda mucho por hacer”.
Y en paralelo a estos estudios, el objetivo será reunir la financiación necesaria para poder hacer un ensayo clínico con el que probar en humanos la nueva terapia y comprobar que eliminan los tumores, sin ser tóxicas y sin generar resistencias como han demostrado en ratones.
Barbacid destacó el papel de la Fundación CRIS contra el Cáncer que desde hace seis años financia parte de su trabajo, una entidad que en solo en los últimos 5 años ha dedicado 46 millones de euros a la investigación oncológica.


