Nueva Zelanda se recupera, en medio de réplicas, del terremoto de 7,8 grados que sacudió la noche del domingo al país austral, donde al menos dos personas murieron y 24 han resultado heridas.
Una de las víctimas mortales falleció debido a un ataque al corazón y la otra por el derrumbamiento de una vivienda tras el sismo, mientras que entre los heridos hay 6 con heridas entre moderadas y graves.
El seísmo afectó a las localidades de Kaikoura y la región de Marlborough, en el noreste de la Isla Sur, y en menor medida a la capital neozelandesa, Wellington, en la Isla Norte, y provocó una alerta de tsunami que obligó a la evacuación de miles de residentes de la zona costera.
Al fuerte terremoto, que ha causado deslizamientos de tierra sobre carreteras y generado daños a edificios e infraestructuras, le han seguido casi 400 réplicas, entre ellas una de 6,5, otra de 6,2 y al menos dos de 5,8 grados de magnitud.




















