Los ejemplares de esta nueva especie de tiburón fueron hallados en Chatham Rise, un vasta área remota que se extiende a lo largo de 1.000 kilómetros al este de Nueva Zelanda.
Dos instituciones educativas reportaron correos electrónicos 'de naturaleza preocupante'.
Como consecuencia de la obesidad, el animal dejó de caminar y murió.
Se desconoce si la realista muñeca, que puede costar miles de dólares, fue arrastrada a la playa por el oleaje o alguien la puso allí deliberadamente.
El plan del Gobierno británico se podría ejecutar a partir de 2027.