Los zootecnistas arhuacos, Juan Carlos Durán Izquierdo y Rafael José Mindiola Romo, contradicen el conocido refrán, 'ninguno es profeta en su tierra', pues ellos, tras terminar sus estudios en la Universidad Nacional, regresaron a su asentamiento en la Sierra Nevada para aplicar lo aprendido y especialmente en temas novedosos que implican conocimiento científico y tecnología.
Hoy, están en su comunidad desarrollando una maestría en beneficio de los suyos y cuyo objetivo es producir peces para aumentar el consumo de proteína animal en la dieta.
La iniciativa nació ante la necesidad que manifestó la comunidad de Jimain, en el resguardo arhuaco ubicado entre Pueblo Bello y Valledupar (César), al no contar en su alimentación diaria con suficiente proteína animal.
'La raíz del problema es que producimos lo que consumimos, pues tenemos alimentos ricos en carbohidratos como yuca, plátano, ñame, malanga y arroz, sin embargo, a esta dieta le faltaba la proteína animal, por lo cual nos enfocamos en la producción del pescado', explicó Durán Izquierdo.
Añadió que 'nos dimos cuenta que el consumo solo de carbohidratos genera un desbalance alimentario y conlleva a la desnutrición en los niños'.
La iniciativa
Este proyecto de innovación social, financiado por el Fondo Nacional de Extensión Solidaria de la Universidad Nacional, comenzó en diciembre de 2015 y, además de que se está convirtiendo en una verdadera opción para suplir esa necesidad alimentaria, es un ejemplo de cómo estudiantes de este tipo de comunidades pueden regresar a sus lugares de origen a aplicar lo aprendido.
Durán y Mindiola fueron acogidos por el Programa de Admisión Especial de la Universidad Nacional, que para el 2016 benefició a 2.343 estudiantes.
El desarrollo de la Maestría en Producción Animal, trata de la creación de estanques para cultivar peces. En la primera fase, que inició el año pasado, se construyeron dos estanques, de 200 y 80 metros, en los que se cultivaron cachamas y bocachicos.
'Sembramos animales de medio gramo y de la cosecha obtuvimos ejemplares de más de 350 gramos', aseveró Adriana Patricia Muñoz, de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional y directora del proyecto. La siembra fue en septiembre del año pasado y la cosecha, en marzo de este año.
Además de demostrar que la iniciativa es viable, se pudo constatar que es autosostenible. Por un lado, los estanques se instalaron cerca de las huertas que los indígenas cultivan, lo que garantiza que también se puedan encargar de su cuidado sin que eso les implique salir de su rutina diaria. Por otro, se les capacitó para producir suplementos alimenticios artesanales obtenidos de subproductos de alimentos de su dieta diaria como yuca, ñame, plátano y malanga, para alimentar a los peces.
El próximo martes 6 de junio será un día importante para la comunidad en torno a este proyecto, pues se realizará una cosecha de algunos de los peces que se cultivaron en el sistema. Con esta verificación comenzará la segunda etapa del proyecto que contempla la visita de una profesora de la Universidad Nacional sede Medellín y Juliana Lima, profesora de la Universidad de Federa de Sergipe, de Brasil, quien vendrá a conocer el proyecto dado que también trabaja con comunidades en su país.
La segunda parte del proyecto se realizará en una zona más fría donde se buscará sembrar trucha, siguiendo los lineamientos de la primera fase.


