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Dos días con un hueso de gallina atorado en su esófago completó Teresa de Jesús Quiai Triana, quien accidentalmente lo ingirió mientras almorzaba el domingo pasado.

La mujer, remitida desde la Clínica La Misericordia de Santa Marta hasta la Clínica General del Norte en Barranquilla, fue sometida ayer en la tarde sin éxito a una endoscopia para intentar extraer el objeto extraño.

Familiares de la comerciante se mostraron molestos con la demora a la que ha sido sometida la paciente de Coomeva EPS, de 48 años e hipertensa, si se tiene en cuenta que ese mismo diagnóstico le había sido dado en Santa Marta, tras la serie de exámenes que le realizaron y la valoración de un gastroenterólogo.

'Desde el momento del incidente, mi mamá no ha podido ingerir ningún tipo de alimento, ni siquiera su pastilla diaria para el control de la presión arterial, lo que nos preocupaba mucho', dijo Kathy Conde, hija de Teresa.

Aunque la valoración inicial realizada en la capital del Magdalena sugería la extracción mediante una cirugía de tórax, fuentes de la familia revelaron que en la clínica consideran que se trata de un procedimiento complejo por lo que optaron por repetir la endoscopia con un especialista que estaría llegando hoy de Bogotá.